Durante un evento en Caracas, el presidente venezolano Nicolás Maduro respondió enérgicamente a las recientes declaraciones del expresidente colombiano Álvaro Uribe, quien sugirió una intervención militar internacional para destituirlo. Maduro calificó a Uribe de “cobarde” y lo retó directamente: “Ven tú al frente de las tropas, te espero en el campo de batalla,” exclamó, añadiendo que dicha propuesta reflejaba una postura “fascista y criminal.”
La propuesta de Uribe
En un acto público realizado en Cúcuta, Álvaro Uribe instó a la comunidad internacional a organizar una intervención militar respaldada por la ONU, con el objetivo de destituir a Maduro y convocar elecciones democráticas. Según Uribe, tal operación contaría con el respaldo del ejército venezolano, al que describió como una institución que desea liberarse de lo que calificó como una “dictadura.”
Contexto y tensiones en la región
Estas declaraciones surgen en un momento de alta tensión entre Colombia y Venezuela. Desde hace tres días, la frontera entre ambos países permanece cerrada por orden de Maduro, una medida que ha generado pérdidas económicas significativas en las zonas limítrofes. Mientras tanto, el gobierno venezolano enfrenta cuestionamientos internacionales sobre la legitimidad del tercer mandato de Maduro, asumido el 10 de enero.
Reacciones internacionales
El presidente colombiano Gustavo Petro rechazó el llamado de Uribe, calificándolo de innecesario y subrayando la importancia de fomentar relaciones pacíficas entre los dos países. Petro destacó que los vínculos familiares y comerciales entre las naciones vecinas deben ser preservados a pesar de las diferencias políticas.
Impacto económico y social
El cierre de la frontera afecta directamente a miles de familias y comerciantes, quienes dependen de la actividad transfronteriza para su sustento. Este bloqueo representa un nuevo desafío en las relaciones bilaterales, que habían mejorado tras la reapertura de la frontera en 2023.