En un escalofriante informe, se revela que al menos 440 niños menores de 8 años han perdido la vida en Estados Unidos en los últimos 50 años a causa de estrangulamiento por cuerdas de persianas y cortinas. La investigación llevada a cabo por NBC News ha desvelado una amenaza silenciosa que persiste desde 1973, con la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC) informando que cada año fallecen alrededor de nueve niños menores de 5 años debido a este trágico motivo.
La curiosidad infantil, combinada con la presencia de cuerdas de persianas al alcance de sus pequeñas manos, ha llevado a accidentes mortales. Christine Vitale, responsable de prevención de lesiones en el Hospital Infantil UPMC de Pittsburgh, señaló que los niños, siendo naturalmente curiosos, tienden a enredarse en cualquier cosa que no sea un juguete y, al hacerlo, se ven atrapados sin saber cómo liberarse.
Un estudio publicado en la revista Pediatrics, que analizó lesiones relacionadas con persianas y cortinas de 1990 a 2015, reveló que los niños tenían más probabilidades de sufrir lesiones con las cuerdas utilizadas para operar las cubiertas de las ventanas. Sin embargo, algunos también resultaron heridos por los cordones internos que mantienen unidas las diferentes partes de las persianas.
Este informe plantea la urgencia de abordar este riesgo latente y resalta la importancia de la concienciación pública sobre la seguridad de los niños en el hogar. Medidas preventivas, como el uso de dispositivos de seguridad o la elección de soluciones de persianas sin cuerdas, podrían ser clave para evitar tragedias futuras.