Durante su visita al municipio de Zaragoza, en el nordeste de Antioquia, el presidente Gustavo Petro lanzó fuertes críticas contra los expresidentes Juan Manuel Santos e Iván Duque el viernes 2 de agosto. Petro acusó a Santos de no haber presentado una reforma agraria durante el fast track que consolidó el acuerdo de paz con las Farc, calificándolo como un grave error. Además, señaló que Duque «ni siquiera pensó en el problema» de la tierra en Colombia.
En un enérgico discurso, Petro enfatizó que la paz alcanzada bajo el mandato de Santos dejó de lado un aspecto fundamental: la redistribución justa de la tierra. «Juan Manuel Santos se equivocó al no presentar como prioridad una ley de reforma agraria», declaró el presidente. Este señalamiento adquiere una especial relevancia, considerando que la distribución de la tierra ha sido un eje central del conflicto armado en el país.
La reforma agraria, que fue una de las piezas clave del acuerdo de paz firmado en 2016, pretendía abordar la desigual distribución de la tierra, un factor profundo en el conflicto con las Farc. Petro argumentó que la falta de prioridad en este asunto durante el fast track dejó un vacío que su gobierno está tratando de llenar. Este comentario ha reavivado el debate sobre la implementación de los acuerdos de paz y los desafíos asociados a su ejecución.
Petro también se refirió a las dificultades que su gobierno ha enfrentado para avanzar en la reforma agraria. «Nos ponen todos los obstáculos posibles. Se nos dice, por un lado, que no aprueban la ley de la jurisdicción agraria y, por otro, que no podemos resolver los problemas de ocupación ilegal por parte de terratenientes», afirmó. Estas declaraciones reflejan las complicaciones burocráticas y políticas que enfrenta su administración en la búsqueda de una distribución más equitativa de la tierra.
El presidente subrayó el compromiso de su gobierno para superar estos obstáculos y avanzar en la implementación de la jurisdicción agraria, una herramienta esencial para resolver conflictos de tierras y legalizar terrenos en disputa. Sin esta ley, la efectividad de la reforma agraria podría verse seriamente comprometida.
El debate sobre la reforma agraria no es nuevo en Colombia. Según la Comisión de la Verdad, la inequidad en la distribución de la tierra ha sido una de las principales causas del conflicto armado en el país. Las Farc, durante las negociaciones de paz, consideraron este tema como un elemento crucial. No obstante, la implementación ha sido lenta y compleja.