En medio de denuncias sobre una baja ejecución del presupuesto y escándalos administrativos, el Congreso de Colombia se prepara para decidir el futuro del Ministerio de la Igualdad.
El organismo, creado con una agenda fuerte en equidad, derechos sociales y justicia, ha enfrentado críticas por la lentitud con que ha avanzado en sus metas financieras y operativas.
Los congresistas han planteado dos posibilidades: fortalecer y reformar el ministerio o reintegrarlo a otras carteras, bajo el argumento de evitar duplicidades y optimizar recursos públicos. Dichas propuestas toman fuerza ante cuestionamientos de manejo y cumplimiento.
Quienes respaldan la continuidad del ministerio defienden que una institución centralizada en igualdad es esencial para que los distintos programas sociales tengan coherencia y prioridad política.
La decisión que adopte el Congreso marcará no solo el rumbo institucional del ministerio, sino también la señal que el Estado envíe respecto a su compromiso con políticas de equidad y justicia social.