La muerte de Harold Aroca García, un joven de 16 años hallado sin vida y con signos de tortura en los cerros orientales de Bogotá, ha causado conmoción y repudio en la ciudad.
En el bolsillo de su sudadera, las autoridades encontraron un papel con la frase escalofriante: “Jajaja. Eso le pasa por sapo”, que se convirtió en pieza clave para la investigación.
📅 La desaparición y el hallazgo Harold fue visto por última vez el 5 de agosto tras salir de su casa en el barrio El Parejo rumbo a Los Laches, donde entrenaba fútbol. Cuatro días después, su madre, Carolina García, lo encontró sin vida en un bosque cercano al Acueducto de Bogotá, guiada por un mensaje anónimo en redes que le indicó dónde buscar.
Según testigos, ese mismo día se escucharon disparos en la zona.
🔍 Hipótesis del crimen La investigación apunta a que el homicidio estaría relacionado con una disputa entre bandas de microtráfico, en particular por el control del negocio de tusi, entre Los Laches y El Parejo. La Policía y la Fiscalía conformaron una “burbuja investigativa” para esclarecer los hechos.
Se presume que Harold habría comentado en su colegio que sabía quién había cometido otro homicidio, lo que pudo motivar su asesinato. Su madre insiste en que él no estaba vinculado a actividades criminales.
📹 Pruebas clave Un video en redes muestra a Harold rodeado por al menos cinco personas, algunas ya identificadas. Dos habrían sido capturadas, pero quedaron en libertad por falta de pruebas.
Durante su desaparición, el celular del joven fue usado por otras personas para enviar mensajes y hacer llamadas sospechosas, lo que refuerza la hipótesis de secuestro. Hay denuncias que señalan a algunos policías del CAI de Los Laches por presuntos nexos con las bandas, lo que habría retrasado la búsqueda.
📢 Reacciones
La concejal Heidy Sánchez denunció que fue la madre quien encontró el cuerpo y no las autoridades.
El alcalde Carlos Fernando Galán lamentó el crimen: “Cada muerte violenta de un menor es un fracaso de todos como sociedad”.