El derecho a réplica ejercido por la representante Lina María Garrido (Cambio Radical) luego del discurso del presidente Gustavo Petro durante la instalación del Congreso el pasado 20 de julio ha desencadenado una fuerte tormenta política y mediática. La parlamentaria no solo cuestionó duramente la gestión del Ejecutivo, sino que protagonizó un cruce explosivo con el ministro del Interior, Armando Benedetti, uno de los funcionarios más cercanos al mandatario. 💥
🗣️ El enfrentamiento Benedetti, a través de la red social X, descalificó la intervención de Garrido:
“Los medios recogen lo que una persona vulgar, ordinaria, grosera, sin preparación, sin argumentos, y sin cifras, dijo… queda claro el éxito del Gobierno”.
A lo que la congresista respondió sin filtros:
“Respete a Colombia; aquí el único ‘cafre’ es usted, drogadicto y agresor de mujeres. Y ni se le ocurra amenazarme con cuchillo, como lo hizo con su esposa en España: le iría mal; yo sí me le paro duro”.
⚖️ Benedetti contraataca El ministro anunció una denuncia penal por injuria y calumnia, asegurando que las afirmaciones de Garrido son falsas y malintencionadas.
“La he denunciado penalmente por injuria y calumnia”, afirmó Benedetti.
🚨 Amenazas y denuncias cruzadas Cambio Radical denunció que Garrido ha sido amenazada en redes tras su intervención, mientras ella misma responsabilizó directamente al presidente Petro por cualquier cosa que le pueda ocurrir.
📍 Detalles clave que marcaron la jornada:
El presidente se retiró del recinto justo después del discurso de Garrido, lo que fue interpretado como un desaire político.
A diferencia de otras intervenciones críticas (como las de Paloma Valencia, Marelen Castillo o Daniel Carvalho), la de Garrido generó la mayor reacción del petrismo, incluyendo ataques directos del propio mandatario y su entorno.