La reforma laboral recientemente aprobada establece que los recargos dominicales y festivos se ajustarán progresivamente del 75 % al 100 % de la hora ordinaria. En concreto:
En 2025 se pasa del 75 % al 80 %.
En 2026 el recargo será del 90 %.
En 2027 llegará al 100 %.
Este cambio implica que, con el nuevo salario mínimo que se discute para 2026, las personas que trabajen domingos o días festivos recibirán un pago mucho más alto por esas horas, pues el recargo será mayor.