La promotora de salud más grande de Colombia, Nueva EPS, reveló una reorganización de su red de atención en el país, lo que implica la terminación de contratos con varias IPS, aunque ha garantizado que los servicios esenciales seguirán cubiertos para sus 11 millones de afiliados.
Esta medida llega en medio de una intervención forzosa administrativa, tras una alerta emitida por la Contraloría General que advirtió una “grave situación administrativa y financiera” dentro de la entidad.
Según la EPS, las IPS existentes deberán continuar prestando servicios por hasta 60 días después de la notificación, periodo en el que se realizará la transición hacia una nueva red de prestadores.
La entidad aseguró que los servicios de baja y mediana complejidad estarán “completamente garantizados” durante esta fase de transición.
Además, precisó que desde agosto de 2025 ha realizado giros por más de 3,5 billones de pesos para estabilizar su cartera con los prestadores de salud, e instaló mesas de trabajo para la conciliación de deudas pendientes en diferentes regiones.
Por último, Nueva EPS aclaró que no está en proceso de liquidación, y reforzó su compromiso con la continuidad del servicio y el bienestar de sus afiliados mientras se ajusta la nueva estructura de atención.