Laureano Ortega Murillo, hijo del presidente Daniel Ortega y de la vicepresidenta Rosario Murillo, vuelve a estar en el centro de la controversia tras revelarse los lujos de la mansión valuada en hasta 11 millones de dólares que mandó a construir en la exclusiva zona de Villa Fontana, Managua.
📌 Según el periodista Miguel Mendoza, la residencia incluye:
Seis habitaciones y seis baños con acabados de lujo.
Pisos y escaleras de mármol Carrara traído de Italia.
Cristales blindados y techo antibombas con losa de 80 cm para resistir ataques con drones.
Una terraza para 180 invitados, una fuente lineal de 40 metros y hasta una casa adicional para escoltas.
⚡ El proyecto generó fricciones familiares: Murillo habría prohibido a su hijo mudarse allí, obligándolo a usar la mansión como casa de protocolo para delegaciones extranjeras de Rusia y China.
🌪️ La revelación llega justo cuando Rosario Murillo lanzó una campaña contra la corrupción, creando una nueva Procuraduría de Justicia para perseguir saqueos al erario. El contraste entre ese discurso y el estilo de vida de Laureano alimenta críticas internas y externas al régimen.
🎭 Laureano, de 41 años, ha sido protagonista de ostentosos episodios: desde la “fiesta rusa” de 2016 con caviar negro y ópera importada, hasta sus gustos por relojes Rolex y autos Porsche. Todo en un país donde el salario mínimo apenas ronda los 200-300 dólares mensuales.
👔 Mientras Daniel Ortega cultiva una imagen austera, su hijo aparece como el delfín político de la familia, firmando acuerdos internacionales y ganando visibilidad como figura de poder. Opositores lo comparan con herederos de dictaduras como los Somoza o la dinastía Kim.