Álvaro Leyva salió al paso de las acusaciones que lo vinculan con un supuesto complot para derrocar al presidente Gustavo Petro, tras la polémica generada por un audio difundido recientemente. Leyva desmintió cualquier conspiración desde sus redes sociales, asegurando que el archivo fue alterado maliciosamente.
De acuerdo con lo publicado originalmente por El País, se insinuaba que Leyva habría sostenido reuniones en Estados Unidos con personas allegadas al gobierno de Donald Trump para obtener apoyo diplomático que presionara para sacar a Petro del poder. Además, se señalaba que había mantenido contacto con congresistas republicanos y que su plan contemplaba la destitución del mandatario.
Leyva respondió diciendo que los audios sometidos a un peritaje forense —realizado por un ingeniero de sistemas acreditado— demostraron que las grabaciones no son originales ni completas, que fueron manipuladas (editadas), e incluso que se añadieron ruidos para distorsionar el contexto.
Además, sostuvo que lo que se dice en una conversación privada fue sacado de contexto; que pedir la renuncia a Petro fue una expresión “privada”, y que las grabaciones no podrían usarse como prueba penal.
El excanciller calificó el uso del audio como algo “ilegal e inmoral”, y aseguró que la publicación violó su derecho a la libre expresión. También planteó interrogantes sobre si detrás de la difusión del material hubo un entramado en su contra, e instó a la ciudadanía a estar alerta.