En un hecho que ha generado conmoción en la capital y al interior de la Policía Nacional, fue asesinado esta mañana el hermano de la brigadier general Claudia Susana Blanco Romero, actual directora de Tránsito y Transporte de la institución.
📍 ¿Qué ocurrió?
El crimen tuvo lugar en el barrio Quiroga, localidad de Rafael Uribe Uribe, al sur de Bogotá, hacia las 11:20 a.m. del miércoles 19 de junio.
Según la versión preliminar, el homicidio habría sido el resultado de un intento de hurto, cuando dos personas abordaron a la víctima y le propinaron heridas graves.
A pesar de haber sido trasladado con vida a un centro asistencial, falleció minutos después debido a la gravedad de las lesiones.
🕵️♀️ ¿Qué dicen las autoridades?
La Policía Nacional confirmó el hecho e informó que las investigaciones ya están en curso para esclarecer los móviles y dar con los responsables.
El general Giovani Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó la hora del crimen y ratificó el compromiso institucional con la seguridad.
Se están revisando cámaras de seguridad del sector para recopilar información clave que permita identificar a los agresores.
🗣️ Reacciones
🎖️ Apoyo institucional La Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía expresó su solidaridad con la general Blanco y su familia, condenando enérgicamente este acto de violencia.
📢 Concejales y congresistas también se pronunciaron:
🔹 Julián Espinosa, concejal de Bogotá, recordó que en el mismo barrio fue asesinado hace menos de un año el hijo del general William Rincón, y expresó:
“¿Qué está pasando en el Quiroga? ¿Por qué precisamente allí?… Esto no es casualidad. Es una alerta que no podemos minimizar”.
🔹 María Fernanda Cabal, senadora, también lamentó el hecho y criticó la política de seguridad del actual Gobierno:
“La criminalidad se ha desbordado. Nadie está a salvo. Este es el resultado directo de una política de seguridad permisiva”.
🔍 Un patrón preocupante
El barrio Quiroga vuelve a estar en el centro de una tragedia que involucra a familiares de altos mandos de la Policía Nacional. La repetición de hechos violentos en la misma zona y con un perfil similar de víctimas genera preocupación sobre posibles patrones de vulnerabilidad o mensajes indirectos a la institución.