La ciudad de Cali volvió a ser escenario de un crimen estremecedor. En la vía La Buitrera, al sur de la capital del Valle, tres personas fueron asesinadas dentro de una camioneta de alta gama con blindaje. Según la información inicial, el ataque se habría producido desde el interior del vehículo, lo que abre la posibilidad de que uno de los ocupantes haya sido el responsable.
El hecho dejó dos víctimas fatales en el sitio, mientras que una tercera fue trasladada con vida pero falleció poco después. Las autoridades confirmaron la identidad de dos de los fallecidos: Brandon Asdrúbal Castillón Medina, ciudadano extranjero, y Estefanía Freire Martínez. El tercer cuerpo aún está en proceso de verificación, aunque se presume que podría ser de Daniel Esteban Freire.
La Policía y el CTI de la Fiscalía realizaron las labores de inspección y recolección de pruebas, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad en la zona, caracterizada por sus residencias campestres y colegios privados. Entre las hipótesis que manejan los investigadores está la posible vinculación del crimen con disputas criminales o ajustes de cuentas ligados al narcotráfico.
Este hecho se suma a la ola de violencia que golpea a Cali en los últimos meses. Indepaz ha advertido sobre el incremento de homicidios selectivos y amenazas contra comunidades en medio de la disputa de grupos armados que ejercen control en distintos territorios. Ese mismo día se reportaron otros asesinatos en diferentes sectores de la ciudad, lo que ha encendido nuevamente las alarmas sobre la seguridad.
Líderes sociales y concejales han alzado la voz para exigir respuestas urgentes al Gobierno local y nacional, ante lo que consideran una crisis de violencia que no da tregua en la capital vallecaucana.