La Procuraduría General de la Nación anunció que ha formulado pliego de cargos contra Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Gustavo Petro, por presunto incremento patrimonial injustificado durante su ejercicio como diputado del Atlántico en 2022.
📋 Qué señala el pliego de cargos
El Ministerio Público sostiene que existen indicios de que el aumento en el patrimonio de Petro no está respaldado por sus ingresos declarados como funcionario. Además, se relaciona a su entonces pareja Day Vásquez con movimientos financieros sospechosos presentados en testimonios, documentos notariales y registros bancarios.
Este nuevo cargo disciplinario se suma al expediente penal que ya involucra a Nicolás Petro por delitos como lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
🕰 Próximos pasos del proceso
El pliego de cargos abre la fase disciplinaria formal, que puede derivar en sanciones administrativas o inhabilidades si se comprueba responsabilidad.
La Procuraduría Regional de Instrucción del Atlántico será la encargada de impulsar la investigación disciplinaria
Por otro lado, la Fiscalía mantiene sus líneas de investigación penal y tiene programada una audiencia de imputación el 1 de octubre por presuntos delitos vinculados con contratos, corrupción y falsedad en documento público.
🚨 El fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto generó preocupación en las poblaciones ubicadas sobre la costa Pacífica, ante la posibilidad de que el movimiento telúrico pudiera provocar un tsunami. Sin embargo, la Dirección General Marítima, Dimar, informó que, tras analizar las características del evento, no existe una amenaza de tsunami para las costas colombianas. 🌊🇨🇴
El movimiento se registró a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro a aproximadamente 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. La magnitud del fenómeno hizo que fuera percibido en diferentes regiones del país, incluyendo ciudades como Cali, Bogotá, Pereira y Manizales.
Debido a la intensidad del sismo y a la cercanía del epicentro con la región del Pacífico, rápidamente surgieron inquietudes entre los habitantes de las zonas costeras sobre la posibilidad de que se presentara una alteración del nivel del mar. Ante esta preocupación, las autoridades activaron los protocolos correspondientes para determinar si existía algún riesgo asociado a un tsunami.
La Dimar, entidad encargada del monitoreo de las condiciones marítimas y de la vigilancia de fenómenos que puedan representar un peligro para las poblaciones costeras, realizó el análisis de la información disponible y descartó la presencia de una amenaza para el litoral Pacífico colombiano.
La entidad hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma y evitar la propagación de información no verificada. En situaciones de emergencia, las autoridades recomiendan consultar únicamente los comunicados emitidos por organismos oficiales para conocer posibles cambios en las condiciones de riesgo.
El temor ante un posible tsunami después de un terremoto de gran magnitud no es infundado, ya que estos fenómenos pueden estar relacionados con movimientos sísmicos que ocurren bajo el mar y que generan desplazamientos importantes de grandes masas de agua. Sin embargo, no todos los terremotos producen tsunamis y las características específicas de cada evento son determinantes para establecer si existe o no esa posibilidad.
En este caso, el análisis realizado por las autoridades permitió establecer que las condiciones del sismo registrado en Colombia no representan, por el momento, un escenario de amenaza para las poblaciones ubicadas en la costa Pacífica.
Mientras se descartaba el riesgo de tsunami, los organismos de emergencia continuaron realizando verificaciones en diferentes zonas del país para establecer los daños ocasionados por el terremoto. Las inspecciones se concentran especialmente en edificaciones, infraestructura y lugares que podrían representar algún peligro para la población.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre la actividad sísmica debido a la posibilidad de que se presenten réplicas después de un movimiento de esta magnitud. Por esta razón, se recomienda a la ciudadanía permanecer atenta a las indicaciones oficiales y no regresar a estructuras que hayan sufrido daños hasta que sean revisadas por personal competente.
El sismo también llevó al Gobierno nacional a declarar el desastre nacional, una medida destinada a facilitar la coordinación de las instituciones y acelerar la movilización de recursos para atender a las comunidades afectadas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, quedó encargada de consolidar la información sobre las afectaciones para definir las prioridades de atención y recuperación.
Por ahora, el llamado de las autoridades es a conservar la tranquilidad, mantenerse informados a través de fuentes oficiales y seguir las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo. Aunque Dimar descartó la amenaza de tsunami para el Pacífico colombiano, el monitoreo de las condiciones sísmicas y marítimas continuará como parte de los protocolos de atención posteriores al terremoto.
🚨🇨🇴 Una nueva controversia sacude a la Agencia de Desarrollo Rural, ADR, luego de que se conociera una resolución que declaró hábil el sábado 8 de agosto para adelantar trámites administrativos y presupuestales relacionados con contratos. La situación provocó fuertes cuestionamientos contra el director de la entidad, César Augusto Pachón, y llevó al representante Daniel Briceño y al exfiscal Francisco Barbosa a exigir su salida del cargo.
La polémica comenzó después de que se conociera un documento firmado por Pachón mediante el cual se habilitó esa jornada extraordinaria para adelantar procedimientos relacionados con contratación. De acuerdo con lo reportado, la medida permitió incluso desarrollar labores de manera remota utilizando herramientas tecnológicas.
El asunto generó preocupación dentro del nuevo Gobierno, especialmente por el monto de los recursos que estaban involucrados en los trámites. Según la información difundida por Noticias RCN y retomada por Infobae, se encontraban sobre la mesa acuerdos que superarían los 250.000 millones de pesos.
Entre los procesos señalados aparece un contrato cercano a 70.000 millones de pesos para una planta de sacrificio porcino, otro por aproximadamente 190.000 millones de pesos relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, y uno adicional de alrededor de 30.000 millones de pesos destinado a Casanare.
El nuevo ministro de Agricultura, Indalesio Dangond, cuestionó la actuación de la entidad y aseguró que se estaría produciendo un uso injustificado de recursos públicos. Tras conocer la situación, pidió que se detuvieran nuevas contrataciones y nombramientos mientras se revisaba la legalidad de las actuaciones adelantadas.
Dangond también anunció que estudiaría la salida de César Pachón de la dirección de la ADR y advirtió que el funcionario podría ser declarado insubsistente. La cartera de Agricultura comenzó además a revisar los procedimientos adelantados durante los últimos días de la administración anterior.
En medio de la controversia apareció Daniel Briceño, representante del Centro Democrático, quien pidió públicamente la salida inmediata de Pachón. El congresista cuestionó que el director de la ADR hubiera permanecido en el cargo durante el cambio de Gobierno y señaló la habilitación del sábado como una decisión relacionada con la posibilidad de adelantar contrataciones.
Pachón respondió a los señalamientos y pidió a Briceño presentar pruebas que respaldaran sus acusaciones. El director de la ADR sostuvo que no existía un acto administrativo que demostrara que se hubiera concretado alguna contratación durante el día habilitado y solicitó que se retractara de sus afirmaciones.
La discusión subió de tono con la intervención del exfiscal general Francisco Barbosa, quien también reclamó la salida inmediata de Pachón. Barbosa utilizó fuertes calificativos contra el funcionario y respaldó la solicitud de declararlo insubsistente, además de pedir que se revisaran y, de ser necesario, se reversaran las contrataciones cuestionadas.
Por su parte, César Pachón ha defendido su actuación y ha insistido en que se presenten documentos que demuestren que durante la jornada extraordinaria se realizaron contrataciones irregulares. La controversia permanece en medio de la revisión que adelanta el nuevo Gobierno sobre las decisiones administrativas tomadas durante la transición presidencial.
El caso también se produce en un momento de especial tensión por el cambio de administración nacional y por la revisión de contratos, nombramientos y actuaciones de diferentes entidades públicas. Ahora será la revisión jurídica y administrativa la que deberá determinar si las decisiones adoptadas por la ADR se ajustaron a las normas y si hubo actuaciones que ameriten consecuencias disciplinarias o administrativas.
🚨🔒 La reciente operación de traslado de 117 personas privadas de la libertad a cárceles de alta seguridad encendió las alarmas entre funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec. Trabajadores de la institución manifestaron preocupación por posibles represalias de estructuras criminales que podrían reaccionar contra el personal penitenciario tras la reubicación de varios internos considerados de alto perfil.
La preocupación surgió después de que el Gobierno de Abelardo de la Espriella ordenara el traslado de un grupo de internos que permanecían recluidos principalmente en la cárcel La Paz de Itagüí. La operación movilizó a 117 presos hacia establecimientos penitenciarios de alta seguridad ubicados en distintas regiones del país.
La decisión fue presentada por el nuevo Gobierno como una medida para recuperar el control de los centros penitenciarios y evitar que personas vinculadas con estructuras criminales continúen utilizando las cárceles como lugares desde los cuales puedan coordinar actividades delictivas.
Sin embargo, el operativo también generó inquietud entre los funcionarios encargados de la custodia y vigilancia de los establecimientos penitenciarios. Las alertas están relacionadas con la posibilidad de que organizaciones criminales intenten tomar represalias contra los trabajadores del Inpec como respuesta a las medidas adoptadas por las autoridades.
📢 Los funcionarios solicitaron que se refuercen las medidas de seguridad y protección para el personal, especialmente en aquellos establecimientos donde permanecen internos relacionados con organizaciones delincuenciales con capacidad de ejercer presión o intimidación fuera de las cárceles.
El temor no se limita a los trabajadores que participaron directamente en los traslados. Las advertencias también abarcan a funcionarios que permanecen en diferentes centros penitenciarios y que podrían quedar expuestos ante eventuales retaliaciones de las estructuras afectadas por la operación.
La situación adquiere especial relevancia debido a que el traslado fue una de las primeras decisiones de alto impacto adoptadas por el Gobierno de De la Espriella en materia de política penitenciaria. El mandatario aseguró que los internos trasladados perderían privilegios y que no podrían continuar utilizando los establecimientos carcelarios para dirigir actividades criminales.
Entre los internos reubicados se encuentran personas consideradas de alto perfil y vinculadas a procesos de negociación adelantados durante la política de Paz Total del Gobierno anterior. Los traslados se realizaron hacia establecimientos de alta seguridad en Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.
⚠️ Las autoridades deberán ahora mantener especial atención sobre posibles amenazas contra el personal penitenciario, mientras se evalúa el impacto que pueda tener la decisión sobre las estructuras criminales relacionadas con los internos trasladados.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, también había advertido que este tipo de movimientos pueden generar reacciones de los grupos criminales, precisamente por el poder e influencia que algunos de sus integrantes mantienen incluso desde prisión.
La situación pone nuevamente en el centro del debate la seguridad de los funcionarios del sistema penitenciario y el desafío que representa impedir que las organizaciones delincuenciales mantengan capacidad de acción desde las cárceles, sin exponer a quienes trabajan diariamente en los establecimientos de reclusión.