Luego de la polémica protagonizada por Laura Sarabia en la cual se le señalaba de haber obligado a su niñera a someterse a una prueba de polígrafo por la pérdida de un dinero, la funcionaria Sarabia fue removida de su cargo como jefa de gabinete presidencial.
Hace poco se conoció que quien ocupará dicho cargo es la bogotana Cielo Rusinque, quien actualmente es la líder de Prosperidad Social, pero ha sido designada por el presidente Gustavo Petro como la nueva jefa de gabinete del Gobierno Nacional.
De acuerdo al último decreto expedido el 30 de diciembre del año pasado sus funciones serán estar a cargo de la vigilancia y funcionamiento de la Casa Militar, la Jefatura para la Protección Presidencial, la Secretaría para las Comunicaciones y Prensa y la Consejería Presidencial para las Regiones.
Dentro de la biografía de Rusinque se conoce que estudió derecho en la Universidad Externado de Colombia, cuenta con una especialización en derecho constitucional y una maestría en estudios políticos en la Universidad de París II, Francia. Allí cursa un doctorado en derecho constitucional. Fue becaria y diplomada de la Academia Internacional de Derecho Constitucional de Túnez.
🚨 Un operativo de emergencia permitió rescatar con vida a siete personas que habían quedado atrapadas en el Hospital Universitario del Valle, en Cali, luego del colapso parcial de la estructura provocado por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto. La operación se desarrolló con extrema precaución para evitar que las labores de rescate ocasionaran nuevos desprendimientos o un colapso mayor. 🏥🚒
El rescate se concentró principalmente en los pisos tercero y cuarto del centro asistencial, además de una bóveda ubicada en el quinto nivel, lugares donde se encontraban las personas que permanecían inmovilizadas después de que parte de la estructura cediera durante el fuerte movimiento telúrico.
Rodrigo Zamorano, asesor de Gestión del Riesgo de la Gobernación del Valle del Cauca, explicó que la prioridad fue atender el punto en el que se encontraba el mayor número de personas atrapadas. Según su relato, la instrucción fue impartida en tiempo real por la gobernadora del departamento, Dilian Francisca Toro, para concentrar los esfuerzos de los equipos de emergencia en el hospital.
La intervención tuvo que realizarse bajo estrictas medidas de seguridad. Los rescatistas no podían utilizar herramientas pesadas como picas o porras, debido a que los golpes y las vibraciones podían afectar aún más la estructura y provocar un nuevo derrumbe. Por esta razón, la extracción de las víctimas se realizó de manera especializada y cuidadosa.
En el operativo participaron integrantes de la brigada de emergencias del Hospital Universitario del Valle, personal médico, soldados del Ejército Nacional y diferentes organismos de socorro. También hicieron parte de las labores Bomberos Cali, la Defensa Civil y la Cruz Roja del Valle, cuya coordinación permitió avanzar en la extracción de las personas sin aumentar los riesgos existentes.
Las siete personas fueron finalmente sacadas con vida del lugar y, de acuerdo con las autoridades, permanecían en recuperación después de haber sido puestas a salvo. La Gobernación del Valle destacó el trabajo conjunto de los equipos que participaron en la emergencia y la rapidez con la que se logró intervenir los puntos más comprometidos del hospital.
La gobernadora Dilian Francisca Toro señaló que este procedimiento correspondió al rescate de la última persona que permanecía atrapada dentro del centro asistencial. Mientras se desarrollaban estas labores, las autoridades también mantenían la atención sobre los pacientes que habían sido evacuados y sobre sus familiares.
El terremoto provocó daños importantes en diferentes sectores del Hospital Universitario del Valle. Según explicó el gerente de la institución, Irne Torres Castro, tres pisos del bloque 2 resultaron afectados, incluyendo áreas de pediatría, medicina interna y parte del servicio de neonatología.
Tras el colapso, más de 600 pacientes fueron evacuados hacia los jardines del hospital como medida preventiva. La institución fue declarada en alerta roja hospitalaria y se solicitó temporalmente que no fueran trasladados nuevos pacientes al centro asistencial, debido a que la prioridad era atender la emergencia que se estaba desarrollando en el interior.
El gerente del hospital también confirmó que había personas fallecidas dentro de la institución, aunque en ese momento no se contaba con una cifra oficial debido a que las labores de búsqueda y rescate todavía continuaban. Además, informó que uno de los trabajadores resultó gravemente herido y sufrió un trauma craneoencefálico severo.
De manera preliminar, las directivas estimaron que cerca del 30 % de la estructura del hospital podría haber resultado afectada por el terremoto. Por ello, las autoridades mantienen restringido el ingreso de pacientes externos mientras se realizan las evaluaciones correspondientes y se determina cuáles áreas pueden continuar funcionando con seguridad.
El rescate de las siete personas representa uno de los momentos de esperanza en medio de la emergencia que enfrenta Cali tras el terremoto. Las imágenes difundidas muestran el trabajo de los organismos de socorro entre las zonas afectadas del hospital, mientras los equipos especializados avanzaban cuidadosamente para localizar y sacar a quienes permanecían atrapados.
Las autoridades continúan con las labores de evaluación de la infraestructura y atención de las personas afectadas. Al mismo tiempo, se mantiene el seguimiento a las réplicas registradas después del terremoto, debido a que cualquier nuevo movimiento podría representar un riesgo adicional para las edificaciones que ya presentan daños.
El llamado de los organismos de emergencia es a evitar acercarse a las estructuras afectadas y permitir que los equipos especializados desarrollen las labores de rescate y evaluación. En el caso del Hospital Universitario del Valle, la prioridad continúa siendo garantizar la seguridad de pacientes, trabajadores y rescatistas mientras se determina el alcance total de los daños ocasionados por el sismo.
🚨 La actividad sísmica continúa en Colombia luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto. El Servicio Geológico Colombiano reportó 96 réplicas en las regiones Andina y Pacífica, especialmente en los departamentos de Antioquia, Caldas, Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, que han concentrado buena parte de las afectaciones provocadas por el movimiento principal. 🇨🇴🌎
Durante la madrugada y las primeras horas de este martes 11 de agosto se registraron nuevos movimientos en diferentes puntos del país. Entre los eventos reportados por el Servicio Geológico Colombiano se encuentra un sismo de magnitud 2,7 ocurrido a las 4:52 de la mañana en jurisdicción de Aranzazu, Caldas, con una profundidad de 214 kilómetros.
Minutos antes, a las 4:31 de la mañana, otro movimiento de magnitud 2,9 fue localizado en Sipí, Chocó, a una profundidad de 98 kilómetros. También se presentó un sismo de magnitud 3,1 en el océano Pacífico, registrado después de las 4:03 de la mañana y ubicado a 107 kilómetros de Mosquera, Nariño, con una profundidad inferior a los 30 kilómetros.
La actividad también se mantuvo en otros municipios del Chocó. En Istmina se registró un movimiento de magnitud 3,2 a las 2:52 de la madrugada, con una profundidad de 109 kilómetros, mientras que San José del Palmar, municipio donde se ubicó el epicentro del terremoto principal, volvió a presentar actividad sísmica durante la madrugada.
En este último municipio se registró a las 12:54 de la madrugada un movimiento de magnitud 3,0, localizado a unos 21 kilómetros de Nóvita y con una profundidad de 95 kilómetros. Estos movimientos hacen parte de la secuencia sísmica que se ha mantenido después del terremoto de 7,4 registrado el lunes.
La elevada cantidad de réplicas ha mantenido en alerta a los habitantes de las zonas afectadas, muchos de los cuales han optado por permanecer fuera de sus viviendas debido al temor de que nuevas sacudidas puedan provocar desprendimientos o agravar los daños existentes.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que la actividad sísmica que experimenta Colombia está relacionada con su ubicación geológica y la interacción entre diferentes placas tectónicas. El país se encuentra en una zona donde confluyen, entre otras, la placa de Nazca y la placa Suramericana, generando procesos de subducción y acumulación de energía.
Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional del Servicio Geológico Colombiano, explicó que la fricción generada por el movimiento de las placas permite que se acumule energía durante largos periodos. Cuando esa energía finalmente se libera, se produce un sismo.
Aunque la magnitud del terremoto del lunes provocó una situación excepcional, el experto señaló que los movimientos telúricos son frecuentes en el territorio colombiano. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, en el país se registran alrededor de 2.500 sismos cada mes, aunque la mayoría no son percibidos por la población debido a su baja magnitud o profundidad.
El terremoto del 10 de agosto fue diferente debido a su elevada magnitud. A pesar de haberse originado a una profundidad cercana a los 103 kilómetros, la cantidad de energía liberada fue suficiente para que el movimiento se sintiera en amplias zonas del territorio nacional.
Tovar explicó que, cuando ocurre un evento de estas características, una parte importante de la energía consigue llegar hasta la superficie y puede ser percibida a grandes distancias. Por esta razón, el sismo fue sentido con fuerza en ciudades y municipios alejados del epicentro.
Uno de los aspectos que más preocupa a la población es la posibilidad de que continúen presentándose réplicas durante los próximos días. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano reiteró que actualmente la ciencia no cuenta con un método que permita predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo o determinar anticipadamente la cantidad y magnitud de sus réplicas.
Por esta razón, las autoridades mantienen activo el monitoreo permanente mediante la Red Sismológica Nacional, conformada por más de 200 estaciones distribuidas en diferentes zonas del país. La información obtenida permite identificar los movimientos y transmitir los reportes correspondientes al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
El organismo también aclaró que el terremoto reciente no tendría una relación directa con otros eventos geológicos registrados en el país, particularmente con la actividad sísmica asociada a zonas volcánicas. Según la explicación entregada por el Servicio Geológico, el sismo de magnitud 7,4 tuvo un origen relacionado con el proceso de subducción y ocurrió a una profundidad considerablemente mayor.
Mientras continúan las réplicas, los organismos de emergencia mantienen las labores de evaluación de estructuras, búsqueda y rescate, atención de heridos y asistencia a las familias afectadas. La recomendación para la ciudadanía es permanecer atenta a los comunicados oficiales y evitar ingresar a viviendas o edificios que presenten daños hasta que sean inspeccionados por personal especializado.
🚨 Una nueva réplica del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto volvió a generar momentos de tensión este martes, especialmente en Cali y Bogotá. El movimiento registrado en la mañana provocó evacuaciones preventivas en algunas edificaciones, mientras los organismos de emergencia mantienen el monitoreo ante la posibilidad de nuevos movimientos. 🏢🚨
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el sismo ocurrido hacia las 10:43 de la mañana tuvo una magnitud de 3,8 y una profundidad aproximada de 99 kilómetros. Su epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a unos 14 kilómetros de este municipio y a 21 kilómetros de El Cairo, en el Valle del Cauca.
Este movimiento se produjo después de otros dos sismos registrados durante la misma mañana en San José del Palmar. El primero ocurrió alrededor de las 9:29 a. m., con una magnitud de 2,7 y una profundidad de 101 kilómetros, mientras que el segundo se presentó a las 10:10 a. m., con una magnitud de 3,0 y una profundidad de 104 kilómetros.
La nueva actividad sísmica fue percibida en diferentes sectores del sur del Valle del Cauca. Ante el temor de que algunas estructuras que ya habían sufrido daños pudieran presentar nuevos problemas, organismos de socorro ordenaron evacuaciones preventivas en determinados edificios.
En Cali, la situación generó especial preocupación debido a las afectaciones que dejó el terremoto principal. Varias edificaciones permanecen bajo evaluación técnica y algunas fueron desalojadas como medida de precaución, mientras los expertos determinan si existen daños que puedan comprometer su estabilidad.
Uno de los casos que continúa bajo vigilancia es el edificio Amalfi, ubicado en el barrio Capri. La estructura permanece evacuada después de que se identificaran grietas, vidrios rotos, escombros y otros daños visibles. Durante una inspección realizada por la Personería Distrital junto con un ingeniero, fueron identificadas fracturas en algunas columnas y vigas, por lo que se recomendó mantener a las personas alejadas del inmueble.
El edificio tiene aproximadamente 35 años de construcción, cuatro pisos, 22 apartamentos y 22 locales comerciales. Sus residentes han manifestado preocupación porque no han podido regresar normalmente a sus viviendas y algunos únicamente han logrado retirar documentos y objetos esenciales.
Las autoridades también anunciaron que coordinarán acciones con la Policía y las Fuerzas Militares para mantener acordonadas las zonas que representen algún riesgo. El objetivo es evitar que residentes o curiosos ingresen a estructuras que todavía no han sido evaluadas completamente y, al mismo tiempo, reforzar la seguridad de los sectores evacuados.
En Bogotá también se reportaron evacuaciones preventivas en algunos edificios después de que los habitantes sintieran el nuevo movimiento. Aunque la réplica tuvo una magnitud considerablemente menor que el terremoto principal, el temor permanece entre ciudadanos que todavía recuerdan la intensidad del sismo registrado el día anterior.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, pidió mantener la calma y seguir exclusivamente la información emitida por las autoridades. El mandatario señaló que los equipos de emergencia continúan activos y realizando seguimiento a la situación, además de recomendar a los ciudadanos revisar el estado de sus familiares y vecinos.
El Servicio Geológico Colombiano ha registrado numerosas réplicas desde el terremoto del lunes. La actividad sísmica posterior al movimiento principal es objeto de seguimiento permanente, especialmente en las zonas cercanas al epicentro y en los lugares donde ya se presentaron daños estructurales.
Ante esta situación, las autoridades recuerdan que durante un sismo lo más importante es conservar la calma, evitar correr y protegerse de objetos que puedan caer. Si es necesario evacuar, la salida debe realizarse una vez termine el movimiento y utilizando las escaleras, nunca los ascensores.
También se recomienda mantenerse lejos de ventanas, vidrios, estanterías y otros elementos que puedan desprenderse. Una vez finalice el movimiento, las personas deben salir de manera ordenada si la estructura presenta daños o si las autoridades así lo indican.
La preparación también resulta fundamental. Los organismos de gestión del riesgo recomiendan contar con una mochila de emergencia que incluya agua, alimentos no perecederos, linterna, radio con baterías, silbato, botiquín, elementos de higiene, ropa, documentos importantes y un cargador portátil para el celular.
Para las familias que tienen mascotas, también se aconseja preparar elementos básicos para ellas, como alimento, agua y los implementos que puedan necesitar durante una evacuación. Además, es importante establecer previamente un punto de encuentro y una forma de comunicación en caso de que el sismo sorprenda a los integrantes del hogar en lugares diferentes.