🚨 La actividad sísmica continúa en Colombia luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto. El Servicio Geológico Colombiano reportó 96 réplicas en las regiones Andina y Pacífica, especialmente en los departamentos de Antioquia, Caldas, Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, que han concentrado buena parte de las afectaciones provocadas por el movimiento principal. 🇨🇴🌎
Durante la madrugada y las primeras horas de este martes 11 de agosto se registraron nuevos movimientos en diferentes puntos del país. Entre los eventos reportados por el Servicio Geológico Colombiano se encuentra un sismo de magnitud 2,7 ocurrido a las 4:52 de la mañana en jurisdicción de Aranzazu, Caldas, con una profundidad de 214 kilómetros.
Minutos antes, a las 4:31 de la mañana, otro movimiento de magnitud 2,9 fue localizado en Sipí, Chocó, a una profundidad de 98 kilómetros. También se presentó un sismo de magnitud 3,1 en el océano Pacífico, registrado después de las 4:03 de la mañana y ubicado a 107 kilómetros de Mosquera, Nariño, con una profundidad inferior a los 30 kilómetros.
La actividad también se mantuvo en otros municipios del Chocó. En Istmina se registró un movimiento de magnitud 3,2 a las 2:52 de la madrugada, con una profundidad de 109 kilómetros, mientras que San José del Palmar, municipio donde se ubicó el epicentro del terremoto principal, volvió a presentar actividad sísmica durante la madrugada.
En este último municipio se registró a las 12:54 de la madrugada un movimiento de magnitud 3,0, localizado a unos 21 kilómetros de Nóvita y con una profundidad de 95 kilómetros. Estos movimientos hacen parte de la secuencia sísmica que se ha mantenido después del terremoto de 7,4 registrado el lunes.
La elevada cantidad de réplicas ha mantenido en alerta a los habitantes de las zonas afectadas, muchos de los cuales han optado por permanecer fuera de sus viviendas debido al temor de que nuevas sacudidas puedan provocar desprendimientos o agravar los daños existentes.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que la actividad sísmica que experimenta Colombia está relacionada con su ubicación geológica y la interacción entre diferentes placas tectónicas. El país se encuentra en una zona donde confluyen, entre otras, la placa de Nazca y la placa Suramericana, generando procesos de subducción y acumulación de energía.
Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional del Servicio Geológico Colombiano, explicó que la fricción generada por el movimiento de las placas permite que se acumule energía durante largos periodos. Cuando esa energía finalmente se libera, se produce un sismo.
Aunque la magnitud del terremoto del lunes provocó una situación excepcional, el experto señaló que los movimientos telúricos son frecuentes en el territorio colombiano. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, en el país se registran alrededor de 2.500 sismos cada mes, aunque la mayoría no son percibidos por la población debido a su baja magnitud o profundidad.
El terremoto del 10 de agosto fue diferente debido a su elevada magnitud. A pesar de haberse originado a una profundidad cercana a los 103 kilómetros, la cantidad de energía liberada fue suficiente para que el movimiento se sintiera en amplias zonas del territorio nacional.
Tovar explicó que, cuando ocurre un evento de estas características, una parte importante de la energía consigue llegar hasta la superficie y puede ser percibida a grandes distancias. Por esta razón, el sismo fue sentido con fuerza en ciudades y municipios alejados del epicentro.
Uno de los aspectos que más preocupa a la población es la posibilidad de que continúen presentándose réplicas durante los próximos días. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano reiteró que actualmente la ciencia no cuenta con un método que permita predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo o determinar anticipadamente la cantidad y magnitud de sus réplicas.
Por esta razón, las autoridades mantienen activo el monitoreo permanente mediante la Red Sismológica Nacional, conformada por más de 200 estaciones distribuidas en diferentes zonas del país. La información obtenida permite identificar los movimientos y transmitir los reportes correspondientes al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
El organismo también aclaró que el terremoto reciente no tendría una relación directa con otros eventos geológicos registrados en el país, particularmente con la actividad sísmica asociada a zonas volcánicas. Según la explicación entregada por el Servicio Geológico, el sismo de magnitud 7,4 tuvo un origen relacionado con el proceso de subducción y ocurrió a una profundidad considerablemente mayor.
Mientras continúan las réplicas, los organismos de emergencia mantienen las labores de evaluación de estructuras, búsqueda y rescate, atención de heridos y asistencia a las familias afectadas. La recomendación para la ciudadanía es permanecer atenta a los comunicados oficiales y evitar ingresar a viviendas o edificios que presenten daños hasta que sean inspeccionados por personal especializado.
⚖️ Una denuncia penal contra Pedro José Castro Espinoza, señalado como el prestamista que habría entregado $4.000 millones en efectivo a Sneyder Pinilla dentro del entramado investigado por el caso de la UNGRD, permanece en etapa de indagación en la Fiscalía, pese a que fue presentada hace varios meses por la defensa de la exconsejera presidencial Sandra Ortiz.
La denuncia fue radicada el 19 de mayo de 2026 por el abogado Juan Mauricio Camacho Fernández, representante de Ortiz, quien acusa a Castro de los delitos de falso testimonio y fraude procesal. La defensa sostiene que el empresario habría entregado información falsa bajo juramento ante la Corte Suprema de Justicia para explicar el origen del dinero que, según la investigación, terminó relacionado con los pagos investigados a los entonces presidentes del Senado y la Cámara, Iván Name y Andrés Calle.
El origen de la controversia está en la declaración que Castro entregó ante la Corte Suprema el 21 de enero de 2025. En esa diligencia aseguró que le había prestado $4.000 millones en efectivo a Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, quien supuestamente necesitaba el dinero para una operación financiera de corto plazo.
Según la versión entregada por Castro, el dinero fue entregado en diferentes momentos en Bogotá. El empresario afirmó que $2.800 millones provenían de un préstamo que le habría hecho su conocido Hernando Ramírez, agricultor y ganadero de Roldanillo, mientras que los otros $1.200 millones correspondían a recursos propios que mantenía en efectivo.
Castro explicó ante los magistrados que conservaba el dinero fuera del sistema financiero porque, según su declaración, tenía cuentas embargadas por obligaciones tributarias. También manifestó que parte de esos recursos estaba destinada a inversiones relacionadas con el Hotel Augusta, ubicado en Bogotá.
Sin embargo, la defensa de Sandra Ortiz presentó documentos oficiales con los que busca controvertir esa explicación. De acuerdo con la información conocida por El Colombiano, certificaciones de la DIAN y de la Secretaría de Hacienda de Bogotá señalarían que Castro no tenía medidas cautelares de embargo sobre sus productos financieros durante 2023.
La defensa también obtuvo información de diferentes entidades financieras y centrales de riesgo que, según sostiene, demostraría que Castro tenía cuentas y productos bancarios activos durante octubre de 2023. Con estos elementos, el abogado argumenta que el testigo habría faltado a la verdad al explicar por qué manejaba los $4.000 millones en efectivo.
La investigación de la Fiscalía no ha avanzado a una imputación
La denuncia no surgió únicamente por iniciativa de la defensa de Ortiz. En agosto de 2024, la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema había compulsado copias a la Fiscalía para investigar a Castro por una posible conducta relacionada con el delito de cohecho por dar u ofrecer.
Posteriormente, la Fiscalía 9 Delegada ante la Corte Suprema solicitó que se abriera un expediente independiente y el caso terminó acumulado por conexidad en una investigación de la Fiscalía 26 Especializada de la Dirección de Lavado de Activos.
El proceso tuvo un periodo sin fiscal titular después de que la funcionaria que estaba al frente del despacho fuera trasladada en septiembre de 2025. La dependencia volvió a tener titular en enero de 2026.
Ante una solicitud presentada por el abogado de Sandra Ortiz en marzo de este año, la Fiscalía confirmó que el expediente se encontraba formalmente en etapa de indagación y que existía una orden de policía judicial en ejecución.
Esto significa que, hasta ahora, no existe una decisión de la Fiscalía que determine que Castro cometió falso testimonio o fraude procesal. Las acusaciones corresponden a la denuncia presentada por la defensa de Ortiz y deberán ser verificadas dentro de la investigación.
El testimonio de Castro es relevante en el caso UNGRD
La declaración de Pedro Castro ha tenido importancia dentro de las investigaciones relacionadas con los recursos que, según la hipótesis de las autoridades, habrían sido utilizados para entregar $3.000 millones a Iván Name y otros $1.000 millones a Andrés Calle.
De acuerdo con la investigación citada por El Colombiano, la versión de Sneyder Pinilla ubica a Castro como la persona que le habría facilitado los $4.000 millones. A partir de esa suma se habría establecido la ruta del dinero que posteriormente fue relacionada con los dos expresidentes del Congreso.
Sandra Ortiz, quien enfrenta un proceso judicial por su presunta participación en la entrega de los $3.000 millones destinados a Name, ha negado las acusaciones. Su defensa sostiene que el testimonio de Castro presenta inconsistencias y busca que estos elementos sean evaluados dentro del juicio.
Por ahora, el expediente contra Pedro Castro continúa en etapa de indagación. La Fiscalía deberá determinar si los documentos y demás elementos aportados permiten establecer que existió falso testimonio o fraude procesal, mientras que las declaraciones del empresario continúan formando parte del material que las autoridades analizan dentro del caso de corrupción de la UNGRD.
🏥 La red hospitalaria de Medellín atraviesa una compleja situación por la alta demanda en los servicios de urgencias. Según la Secretaría de Salud de la ciudad, 36 centros asistenciales reportan una sobreocupación promedio del 156 %, mientras que algunas instituciones superan ampliamente su capacidad de atención.
Uno de los casos más críticos es el del Hospital San Vicente Fundación, cuya unidad de urgencias para adultos registra una ocupación del 268 %. Ante este panorama, el centro médico hizo un llamado a la ciudadanía para que las personas con enfermedades o molestias leves acudan a los servicios de atención básica de sus respectivas EPS y eviten recurrir a urgencias cuando no se trate de una situación que requiera atención inmediata.
La secretaria de Salud de Medellín, Natalia López, explicó que la congestión está relacionada, en buena medida, con las dificultades que enfrenta la Nueva EPS para garantizar la atención de sus afiliados en diferentes municipios de Antioquia.
Según la funcionaria, el cierre de servicios en parte de la red hospitalaria, las deudas que la entidad mantiene con las instituciones de salud y las dificultades para formalizar contratos han reducido las opciones de atención en el departamento. Como consecuencia, pacientes de otras localidades están siendo remitidos a Medellín, incluso en condiciones clínicas delicadas, lo que incrementa la presión sobre los hospitales de la capital antioqueña.
La situación se refleja en los reportes de diferentes instituciones. De los 36 centros que entregaron información a la Secretaría de Salud, 12 registran una ocupación superior al 200 %. Entre los niveles más elevados se encuentran la Clínica El Rosario, sede Centro, con un 264 %; la unidad de Metrosalud en San Javier, con un 250 %; y la IPS Sura Robledo, con un 243 %.
La saturación también afecta a otros centros médicos, donde la demanda de pacientes supera la capacidad instalada. Aunque las instituciones continúan prestando sus servicios, deben priorizar la atención de acuerdo con la gravedad de cada caso, por lo que las personas con condiciones menos urgentes pueden enfrentar tiempos de espera más prolongados.
Deudas y falta de contratación agravan la situación
La crisis de las urgencias se presenta en medio de las dificultades financieras que atraviesa el sistema de salud en Antioquia. Las deudas acumuladas por las EPS con hospitales y clínicas han generado preocupación entre las instituciones, que advierten sobre las consecuencias que la falta de recursos puede tener en la prestación de los servicios.
En el caso de la Nueva EPS, las obligaciones pendientes y los problemas para establecer contratos con la red de atención han contribuido a que algunos pacientes deban buscar servicios en otras instituciones o municipios.
A este panorama se suma el aumento de la demanda por accidentes de tránsito y otras situaciones que requieren atención inmediata. Las autoridades también han señalado la importancia del autocuidado y de utilizar adecuadamente los servicios médicos disponibles.
Llamado a acudir a urgencias solo cuando sea necesario
Ante la sobreocupación, las autoridades sanitarias recomiendan acudir a los servicios de urgencias cuando exista una condición que represente un riesgo para la vida o requiera atención médica inmediata.
Para síntomas leves o situaciones que no constituyan una emergencia, la orientación es acudir a los servicios de atención primaria, consulta externa o citas prioritarias de la respectiva EPS.
El llamado busca descongestionar los servicios de alta complejidad y permitir que el personal médico concentre sus esfuerzos en los pacientes que necesitan atención urgente.
Mientras tanto, la red hospitalaria de Medellín continúa bajo presión, en un escenario que combina dificultades financieras, reducción de servicios disponibles en otros municipios y una elevada llegada de pacientes. Las autoridades mantienen el seguimiento a los niveles de ocupación y a las condiciones de atención en los centros asistenciales de la ciudad.
🚨 Un hombre fue capturado en la localidad de Kennedy, en el sur de Bogotá, señalado de mantener retenida contra su voluntad a su pareja sentimental durante nueve días, periodo en el que, según la denuncia, la habría sometido a violencia física, sexual y psicológica. La Fiscalía le imputó cuatro delitos y el caso quedó en manos de la justicia.
La investigación se conoció el pasado 6 de septiembre, cuando la mujer llegó a un centro hospitalario del sur de la capital y relató que había permanecido privada de la libertad dentro de una vivienda. Según su testimonio, durante ese tiempo fue víctima de diferentes agresiones por parte de su pareja, con quien sostenía una relación sentimental desde hacía aproximadamente un año. Aunque eran pareja, no convivían.
Tras recibir la denuncia, investigadores de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Bogotá iniciaron las labores para identificar y ubicar al presunto responsable. Las pesquisas permitieron establecer que el hombre frecuentaba el inmueble donde, de acuerdo con la versión de la víctima, habrían ocurrido los hechos.
Con esta información, la Fiscalía solicitó ante un juez una orden de registro y allanamiento para capturar al señalado y recolectar elementos que pudieran servir como evidencia dentro del proceso.
El operativo se llevó a cabo el 17 de septiembre, con la participación de agentes de la Sijín y del Grupo de Operaciones Especiales (Goes). Durante la diligencia, las autoridades hicieron efectiva la captura e incautaron varios elementos que quedaron a disposición de los investigadores.
Los delitos que le imputó la Fiscalía
Luego de su detención, el hombre fue presentado ante las autoridades judiciales. La Fiscalía le imputó los delitos de secuestro simple, acceso carnal violento, lesiones personales agravadas y tortura, relacionados con los hechos denunciados por la mujer.
Un juez de control de garantías legalizó el procedimiento de captura. El caso continúa en la justicia, que deberá establecer la responsabilidad penal del procesado frente a las acusaciones.
La Policía Metropolitana de Bogotá reiteró el llamado a denunciar oportunamente cualquier situación de violencia o conducta delictiva. Las autoridades recordaron que estos hechos pueden reportarse a través de la línea de emergencias 123 o en el CAI más cercano.
La investigación busca esclarecer lo ocurrido durante los nueve días en los que, según la denuncia, la mujer permaneció retenida y fue sometida a distintas formas de violencia.