🚨🇺🇸 Las muertes relacionadas con sobredosis de fentanilo registraron una reducción histórica en Estados Unidos, en medio de una tendencia que comenzó a cambiar desde 2023. Entre ese año y 2024, los fallecimientos asociados a opioides sintéticos como el fentanilo disminuyeron 34 %, mientras que las muertes por sobredosis de todo tipo de drogas también experimentaron una fuerte reducción. 💊📉
Durante más de una década, Estados Unidos enfrentó un crecimiento constante de las muertes por sobredosis, especialmente por la expansión del fentanilo, un opioide sintético de enorme potencia. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que esa tendencia comenzó a revertirse a mediados de 2023 y la disminución continuó durante los dos años siguientes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, registraron entre 2023 y 2024 una reducción cercana al 27 % en el total de muertes por sobredosis. La cifra pasó de aproximadamente 112.000 fallecimientos a cerca de 80.000.
El descenso fue todavía más pronunciado en el caso de los opioides sintéticos. Las muertes relacionadas con sustancias como el fentanilo pasaron de 74.091 en 2023 a 48.661 en 2024, lo que representa una disminución del 34 %.
La mejoría no se detuvo allí. Durante 2025 se registraron 69.973 muertes por sobredosis en Estados Unidos, casi 14 % menos que el año anterior. De esta manera, el país acumuló tres años consecutivos de reducción y llegó a los niveles más bajos de mortalidad por sobredosis registrados en cinco años.
El contraste con el peor momento de la crisis es significativo. En 2021, las muertes por sobredosis superaron por primera vez las 100.000 en un solo año, impulsadas principalmente por el consumo de opioides sintéticos y la presencia de fentanilo en el mercado ilegal.
¿Qué estaría detrás de la reducción?
La caída de las muertes ha llamado especialmente la atención de investigadores porque no existe un único tratamiento médico nuevo o una expansión extraordinaria de los centros de rehabilitación que permita explicar por sí sola el cambio.
Keith Humphreys, psiquiatra y profesor de la Universidad de Stanford, participó en una investigación publicada en la revista Science que buscó identificar las posibles razones detrás de esta transformación.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que la disminución no se produjo únicamente en Estados Unidos. Canadá también experimentó una reducción considerable de las muertes relacionadas con opioides, a pesar de que sus cadenas de suministro de fentanilo son diferentes a las estadounidenses.
En Estados Unidos, según el análisis, los precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo suelen llegar desde China hasta México, donde posteriormente son procesados por organizaciones criminales antes de que el producto ingrese al territorio estadounidense.
Canadá, en cambio, cuenta con una cadena de suministro diferente, debido a que los precursores llegan directamente al país y allí son procesados por redes locales.
La coincidencia en la disminución de las muertes llevó a los investigadores a buscar un elemento común entre ambos mercados. Allí apareció China como posible punto de conexión.
La posible influencia de China
Los investigadores plantean como hipótesis que las autoridades chinas endurecieron los controles sobre los fabricantes y comercializadores de sustancias químicas utilizadas como precursores del fentanilo.
Esta explicación, sin embargo, todavía no ha podido demostrarse de manera definitiva. Los propios investigadores reconocen que se trata de una interpretación basada en diferentes indicios y no de una relación causal comprobada.
Entre los elementos que respaldan la hipótesis se encuentra el cierre de plataformas utilizadas para comercializar precursores y un acuerdo alcanzado entre China y Estados Unidos en 2023 para intensificar los controles sobre este tipo de sustancias.
El estudio fue desarrollado por investigadores de varias universidades estadounidenses y contó también con la participación de especialistas vinculados a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Según sus conclusiones, la evidencia disponible apunta a una alteración de la oferta internacional de fentanilo, posiblemente relacionada con las restricciones aplicadas en China sobre los productos químicos utilizados para su fabricación.
Aun así, existe una advertencia importante. Si la disminución de los precursores provenientes de China es uno de los factores que está provocando la reducción de las muertes, un cambio futuro en esas restricciones podría modificar nuevamente el comportamiento del mercado.
Además, la producción de los precursores y de las drogas sintéticas podría trasladarse a otros países. Investigadores han mencionado a naciones como India o Tailandia como posibles lugares donde podrían desarrollarse nuevas cadenas de producción si la demanda continúa.
La naloxona también ha salvado vidas
La disminución de la oferta no sería el único factor detrás de la caída de las muertes.
Los especialistas también destacan el aumento en la disponibilidad de naloxona, un medicamento capaz de revertir temporalmente los efectos de una sobredosis por opioides y que puede ser determinante para evitar un fallecimiento cuando se administra a tiempo.
A esto se suma una mayor disponibilidad de tratamientos para los trastornos relacionados con el consumo de opioides y programas que permiten detectar la presencia de fentanilo en otras drogas.
Estas herramientas han permitido intervenir en situaciones de emergencia y reducir el número de personas que mueren después de una sobredosis.
Los investigadores consideran que la reducción de la disponibilidad y de la potencia del fentanilo también pudo abrir una oportunidad para que algunas personas con problemas de dependencia buscaran tratamiento.
Menor potencia en algunas pastillas
Otro elemento que ha llamado la atención es la posible disminución de la concentración de fentanilo en algunas de las pastillas ilegales que circulan en Estados Unidos.
Datos de la Administración para el Control de Drogas, DEA, citados en el análisis muestran que siete de cada diez pastillas falsificadas examinadas por sus laboratorios el año pasado contenían una cantidad potencialmente mortal de fentanilo.
En los análisis más recientes, esa proporción disminuyó a cinco de cada diez.
Los investigadores consideran que una menor concentración del opioide puede disminuir el riesgo de una sobredosis, aunque esto no significa que las pastillas sean seguras. El consumo de productos fabricados ilegalmente continúa representando un riesgo elevado debido a que las personas no conocen con certeza qué sustancias contienen ni en qué cantidades.
La caída no fue igual en todo Estados Unidos
La reducción de las muertes tampoco ocurrió de la misma manera en todos los estados.
Algunas de las disminuciones más importantes se registraron en lugares como Ohio y Virginia Occidental, territorios que estuvieron entre los más afectados por la crisis de opioides durante la última década.
En estas regiones, además de los cambios relacionados con la oferta, las autoridades implementaron programas locales de prevención, tratamiento y atención a personas con problemas de consumo.
Esto demuestra que la disminución de las muertes podría estar relacionada con una combinación de factores y no exclusivamente con un cambio en el mercado internacional del fentanilo.
La crisis todavía está lejos de terminar
A pesar de las cifras positivas, los especialistas advierten que sería prematuro considerar superada la crisis de opioides en Estados Unidos.
Las sobredosis continúan siendo una de las principales causas de muerte entre los adultos jóvenes y el consumo de sustancias sintéticas sigue representando una amenaza importante.
Además, la reducción de la mortalidad podría cambiar si las organizaciones criminales encuentran nuevas fuentes de precursores, modifican sus métodos de producción o introducen otras sustancias sintéticas más potentes en el mercado.
Los investigadores también consideran que el descenso actual debe aprovecharse para ampliar el acceso a tratamientos y fortalecer las estrategias de prevención. La reducción de las muertes ofrece una oportunidad para que más personas puedan recibir atención antes de que una sobredosis termine siendo fatal.
El debate sobre el tráfico y los controles fronterizos
El control del ingreso de drogas continúa siendo otra de las estrategias utilizadas por Estados Unidos. Sin embargo, Keith Humphreys señaló que aumentar indefinidamente las inspecciones fronterizas no necesariamente significa que las autoridades vayan a incautar una cantidad proporcionalmente mayor de drogas.
El investigador considera que los controles pueden ser útiles cuando consiguen alterar las rutas reales utilizadas por las organizaciones criminales, pero advierte que las estrategias de seguridad deben evitar repetir modelos de detenciones masivas que caracterizaron algunas etapas de la llamada guerra contra las drogas.
La situación plantea un desafío para las autoridades estadounidenses: mantener la presión contra las redes de narcotráfico mientras se fortalecen las herramientas sanitarias que permitan evitar que quienes consumen opioides mueran por una sobredosis.
La reducción del 34 % en las muertes relacionadas con fentanilo representa uno de los cambios más significativos de la crisis de opioides en Estados Unidos durante los últimos años. Sin embargo, los investigadores insisten en que todavía no existe una explicación definitiva para el fenómeno y que factores como las restricciones a los precursores, la menor potencia de algunas drogas, la disponibilidad de naloxona y el acceso a tratamientos podrían estar actuando simultáneamente.
Por ahora, las estadísticas muestran una señal positiva después de años de aumento constante de las muertes. El reto para Estados Unidos será determinar qué elementos hicieron posible esta reducción y mantenerlos para evitar que la crisis vuelva a cobrar fuerza.
El Gobierno de Estados Unidos se refirió a las denuncias que involucran a Verónica Alcocer, ex primera dama de Colombia, en una supuesta red dedicada al tráfico de drogas, armas y dinero entre Colombia y Venezuela. La respuesta se conoció el 14 de octubre de 2026, después de que Eva Ferrer, quien fue cercana a Alcocer y ocupó un cargo como consejera presidencial durante el Gobierno de Gustavo Petro, hiciera graves señalamientos sobre presuntas actividades ilegales.
Según información divulgada por NTN24 y retomada por Infobae, el Departamento de Estado estadounidense afirmó que estaba al tanto de los reportes sobre el supuesto uso de aeronaves oficiales para transportar narcóticos hacia Venezuela y regresar a Colombia con 2,5 millones de dólares. La declaración representa un reconocimiento de que las autoridades estadounidenses conocen las denuncias, pero no constituye una confirmación de que los hechos hayan ocurrido ni una conclusión judicial sobre la responsabilidad de Alcocer.
En medio de la controversia, el Departamento del Tesoro recordó que Alcocer fue incluida en octubre de 2025 en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). De acuerdo con la comunicación citada por el medio, la medida se fundamentó en la presunta prestación de apoyo financiero, material, tecnológico o de servicios a Gustavo Petro, conforme a la normativa estadounidense aplicada en ese caso.
El organismo también cuestionó decisiones del anterior Gobierno colombiano relacionadas con la política de Paz Total y sostuvo que se habían concedido beneficios a organizaciones que Estados Unidos considera narcoterroristas. En su comunicación, relacionó esas políticas con niveles elevados de cultivos de coca en Colombia. Estas afirmaciones corresponden a la posición oficial estadounidense y forman parte del contexto de las sanciones impuestas.
La respuesta de Washington también hizo referencia al nombramiento de Alcocer como embajadora en misión especial durante la administración Petro. Esa designación fue anulada por la justicia colombiana al considerar que contravenía las restricciones constitucionales sobre el nombramiento de familiares del presidente en determinados cargos públicos.
Las nuevas declaraciones se producen después de que Eva Ferrer afirmara, en una entrevista con la revista Semana, que Alcocer habría tenido un papel central en una estructura que supuestamente movilizaba dinero, drogas y armas. Ferrer aseguró que conocía información sobre vuelos hacia Venezuela y sostuvo que en uno de esos desplazamientos se habrían transportado 2,5 millones de dólares de regreso a Colombia. Hasta ahora, esos señalamientos deben considerarse denuncias pendientes de verificación.
La exfuncionaria también mencionó a otras personas que, según su versión, estarían relacionadas con las presuntas operaciones. Sin embargo, las declaraciones divulgadas públicamente no constituyen por sí mismas una prueba definitiva de la existencia de la estructura criminal ni de la participación de los señalados.
Tras la difusión de las acusaciones, organismos colombianos comenzaron a adelantar actuaciones para esclarecer los hechos. La Procuraduría abrió una indagación previa relacionada con el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), con el propósito de establecer si se presentaron irregularidades en el uso de aeronaves oficiales. La Fiscalía también citó a Ferrer para que precise y sustente sus señalamientos.
Por su parte, Gustavo Petro rechazó las acusaciones y las calificó de calumnias, además de anunciar acciones legales. La posición del exmandatario se suma a una controversia que deberá resolverse mediante la revisión de registros de vuelo, documentos y demás elementos probatorios que puedan recopilar las autoridades.
El pronunciamiento estadounidense vuelve a poner el caso en el escenario internacional, pero es importante distinguir entre el conocimiento de una denuncia, la inclusión de una persona en una lista de sanciones y la comprobación judicial de delitos específicos. La responsabilidad de Alcocer frente a las acusaciones sobre presunto tráfico de drogas, armas y dinero tendrá que establecerse a partir de las pruebas y de las decisiones de las autoridades competentes.
El papa León XIV ingresó este martes 13 de octubre al Policlínico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, Italia, para someterse a una cirugía destinada a extirpar un nódulo pulmonar detectado durante exámenes médicos de rutina. El procedimiento se realizó bajo la supervisión de un equipo de cirugía torácica dirigido por el especialista Stefano Margaritora, mientras el Vaticano anunció que entregaría información adicional sobre la evolución del pontífice.
La intervención se conoció después de que el propio León XIV, de 71 años, informara el domingo anterior que los médicos habían identificado una pequeña lesión en uno de sus pulmones. Según explicó, el nódulo fue detectado en una fase temprana y estaba bien localizado, por lo que los especialistas recomendaron retirarlo para evaluar sus características.
El ingreso al hospital representa la primera hospitalización de León XIV desde el inicio de su pontificado, en mayo de 2025. La Santa Sede indicó que el periodo de recuperación podría extenderse aproximadamente durante una semana, razón por la cual fueron suspendidas sus actividades públicas hasta el 20 de octubre.
El procedimiento estuvo a cargo de Stefano Margaritora, responsable de la unidad de cirugía torácica del Policlínico Gemelli, centro médico que históricamente ha atendido a distintos pontífices. El hospital cuenta con instalaciones destinadas a la atención de los papas y fue escenario de varias hospitalizaciones de Juan Pablo II y Francisco.
Aunque la extirpación de un nódulo pulmonar puede realizarse mediante técnicas mínimamente invasivas, el procedimiento específico y los riesgos dependen de las características de la lesión y de las condiciones del paciente. Por ello, los especialistas deberán analizar el tejido extraído para determinar su naturaleza. Hasta el momento de la información inicial, el Vaticano no había comunicado un diagnóstico definitivo que permitiera establecer si el nódulo era benigno o maligno.
Antes de ingresar al hospital, el papa había mantenido parte de su agenda institucional, incluidas reuniones con representantes de la Iglesia católica. El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, manifestó que la noticia había sido inesperada y describió al pontífice como sereno ante la situación.
Durante la recuperación, las actividades ordinarias de la Santa Sede continuarán a cargo de los equipos y responsables correspondientes. Sin embargo, la hospitalización no supone una transferencia automática de la autoridad papal: León XIV conserva formalmente las atribuciones de su cargo mientras se recupera.
La intervención también genera atención por el viaje pastoral que el pontífice tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. La evolución de su estado de salud será determinante para confirmar si puede cumplir con todos los compromisos programados.
Por ahora, el Vaticano ha pedido mantener la prudencia mientras avanza la recuperación y se conocen los resultados médicos. La información disponible confirma que el papa fue intervenido para retirar el nódulo, pero la naturaleza de la lesión y los pasos posteriores de su tratamiento dependerán de la evaluación clínica.
🔬 El francés Henri B. Kagan y el japonés Kenso Soai fueron reconocidos este miércoles con el Premio Nobel de Química 2026 por sus investigaciones que ayudaron a explicar cómo puede surgir la homoquiralidad, un fenómeno fundamental de la química de la vida y con importantes aplicaciones en la fabricación de medicamentos.
La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el galardón a ambos científicos “por el descubrimiento de los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica”. Sus trabajos permitieron desarrollar herramientas para favorecer la formación de una determinada versión de una molécula cuando existen dos formas que son imágenes especulares entre sí.
Para entender el fenómeno, algunas moléculas pueden presentarse en dos versiones que funcionan como una mano derecha y una mano izquierda: tienen la misma composición, pero sus estructuras no pueden superponerse. Estas moléculas se conocen como quirales y sus dos formas pueden comportarse de manera muy diferente cuando interactúan con los organismos vivos.
En la naturaleza existe una marcada preferencia por una de esas formas. Por ejemplo, los aminoácidos pueden existir en dos versiones especulares, pero las proteínas de los seres vivos utilizan prácticamente una sola de ellas. Lo mismo ocurre con los azúcares que forman parte del ADN. Esta característica recibe el nombre de homoquiralidad y durante décadas representó uno de los grandes interrogantes para los químicos.
El trabajo de Kagan fue clave para avanzar en esta pregunta. En 1986, el científico francés descubrió una manera de manipular determinadas reacciones químicas para conseguir un exceso mayor de una de las dos formas moleculares, algo que hasta entonces se consideraba mucho más difícil de alcanzar. Sus investigaciones se convirtieron en una herramienta para quienes buscan producir moléculas con una orientación específica.
Posteriormente, Kenso Soai llevó este campo aún más lejos. En 1995 presentó una reacción con potencial para generar una sola de las formas especulares y, años después, consiguió demostrar una reacción en la que se producía únicamente una de ellas. Este fenómeno, conocido como reacción de Soai, mostró cómo una reacción química puede favorecer y amplificar una determinada orientación molecular mediante un proceso de autocatálisis.
Estos descubrimientos tienen una importancia directa para la industria farmacéutica. Dos versiones especulares de una misma molécula pueden tener efectos biológicos completamente diferentes: una puede producir el efecto terapéutico buscado, mientras la otra puede ser menos efectiva o incluso generar efectos adversos. Por eso, conseguir fabricar de manera selectiva la forma adecuada es fundamental en el desarrollo de medicamentos.
Las aplicaciones de estos avances no se limitan a los fármacos. Las herramientas desarrolladas a partir de sus investigaciones también son relevantes para la producción de aromas, fragancias, productos agrícolas y nuevos materiales, ya que en estos campos también puede ser necesario controlar con precisión la estructura de las moléculas obtenidas.
El Nobel de Química de este año también representa un reconocimiento a una pregunta científica que comenzó a estudiarse hace más de un siglo. El origen de la preferencia de la vida por una determinada “mano” molecular ha sido objeto de investigación desde los trabajos de Louis Pasteur sobre el ácido tartárico en el siglo XIX. Los descubrimientos de Kagan y Soai aportaron nuevas herramientas para comprender cómo puede generarse esa asimetría química.
Henri Kagan, de 95 años, es profesor emérito de la Universidad París-Saclay, mientras que Kenso Soai, de 76 años, es profesor emérito de la Universidad de Ciencias de Tokio. Ambos compartirán el premio, que incluye una medalla, un diploma y una dotación de 12 millones de coronas suecas.
El reconocimiento pone en primer plano un fenómeno que ocurre a escala molecular, pero que tiene consecuencias concretas en la vida cotidiana: desde la forma en que funcionan las moléculas dentro de los organismos hasta la posibilidad de fabricar medicamentos más precisos y seguros.