El preocupante panorama de siniestros viales en Yopal continúa cobrando vidas, con un total de 12 personas fallecidas en lo que va del año, lo que sitúa a la capital casanareña entre las ciudades más accidentadas y con mayor número de víctimas fatales en el país.
El subcomandante de los Agentes de Tránsito, Diego García Peralta, reveló que en la última semana se atendieron 15 siniestros viales, de los cuales cinco resultaron en daños materiales y 10 dejaron personas lesionadas.
La cifra de fallecimientos en el año 2024 asciende a 12, marcando un periodo crítico para la seguridad vial en Yopal. Entre los lamentables incidentes, se destaca el volcamiento de una motocicleta el 9 de marzo en el kilómetro 25 de la vía Yopal – Tacarimena, donde perdió la vida Luis Alberto Pérez tras ser gravemente lesionado y remitido a un centro médico.
Esa misma noche, otro motociclista, Dani Yair Díaz, también encontró la muerte en un choque contra un objeto fijo, en circunstancias similares en la calle 30 con carrera 11, según informó García.
El 10 de marzo, en la carrera 23 con calle 40 de Yopal, se registró otro accidente que dejó a un joven motociclista con lesiones graves, incluyendo una fractura de clavícula y la pérdida de varias piezas dentales, tras colisionar contra un objeto fijo.
Ante esta alarmante situación, los Agentes de Tránsito han intensificado los controles de movilidad, imponiendo un total de 179 órdenes de comparendo, destacando 87 por estacionarse en lugares prohibidos, 13 por falta de revisión técnico mecánica, 10 por carecer de licencia de conducción y SOAT, y una por negarse a realizar la prueba de alcoholimetría.
⚽ La Selección Casanare femenina Sub-13 continúa dejando en alto el nombre del departamento en el Campeonato Nacional Interligas y consiguió avanzar a los cuartos de final del torneo que se desarrolla en Barranquilla, donde las jóvenes futbolistas buscan seguir avanzando en la competencia nacional.
El equipo casanareño ha mostrado un buen desempeño durante la fase inicial del certamen, enfrentando a diferentes selecciones en una competencia que reúne a los principales procesos formativos del fútbol femenino colombiano.
Con el paso a los cuartos de final, Casanare se mantiene entre los equipos que continúan en carrera por el título nacional de la categoría. La clasificación representa un nuevo paso para el proceso que se viene desarrollando con las futbolistas menores del departamento.
El campeonato también ha servido como escenario para que las jugadoras puedan sumar experiencia y medirse ante delegaciones de distintas regiones del país, en una etapa importante para su formación deportiva.
La presencia de Casanare en esta instancia refleja el trabajo que se viene adelantando desde la Liga de Fútbol del departamento y el acompañamiento a los procesos de formación, que buscan fortalecer las categorías menores y generar nuevas oportunidades para las deportistas.
Ahora, el combinado casanareño deberá afrontar el desafío de los cuartos de final, con la ilusión de avanzar a las siguientes rondas y continuar representando al departamento en el certamen nacional.
La clasificación es además un motivo de orgullo para las familias y seguidores que acompañan el proceso de estas jóvenes futbolistas, quienes siguen demostrando su talento y compromiso dentro de la cancha.
🕊️ El Llano está de luto por la muerte de Otoniel Castañeda Barrera, conocido en Casanare y en diferentes regiones de la Orinoquía como “El Gran Llanerazo”, quien falleció el 2 de octubre de 2026 en Yopal, dejando una trayectoria marcada por la defensa de las costumbres y la identidad cultural de la sabana.
Nacido en Aguazul, Casanare, en 1971, Castañeda se convirtió en un personaje ampliamente reconocido por su particular manera de representar la vida llanera. El sombrero, su forma de vestir y, especialmente, su costumbre de andar descalzo, hicieron parte de una identidad que llevó durante años como una expresión de sus raíces y de su vínculo con las tradiciones de la región.
Más allá de su apariencia, quienes conocieron su historia lo recuerdan por su relación con las labores del campo, la ganadería y los conocimientos propios de la vida en la sabana. Su figura se convirtió en una representación de ese llanero ligado al caballo, al ganado, a las faenas de trabajo y a una forma de entender el territorio transmitida entre generaciones.
Uno de los proyectos que marcó su trayectoria fue “El Gran Llanerazo”, también conocido como “El Robinson Llanero”, un reality que buscó llevar a las pantallas diferentes actividades y habilidades propias de la cultura campesina. En este espacio participaron personas provenientes de departamentos como Casanare, Arauca, Meta y Vichada, además de representantes de los Llanos venezolanos.
El programa puso en escena actividades como el manejo del ganado, la doma de potros, el ordeño, el coleo y otras labores relacionadas con la vida de los hatos. Con ello, Castañeda buscó mostrar que la cultura llanera no se limita al joropo o a las expresiones artísticas, sino que también está profundamente relacionada con el trabajo rural y los conocimientos adquiridos en la sabana.
Su particular estilo de vida también despertó interés fuera de Casanare. En 2016, Canal Trece realizó un perfil sobre él bajo el nombre de “El Gran Llanerazo”, destacando precisamente su decisión de mantener una vida apegada a las tradiciones culturales de la región.
Su historia también fue recogida en publicaciones académicas y culturales. La revista Corocora de la Universidad de los Llanos lo presentó como un referente de la cultura llanera y destacó su vínculo con las costumbres, el territorio y las formas tradicionales de vida en Casanare.
Con su muerte, Casanare pierde a uno de sus personajes más reconocibles, pero queda un legado relacionado con la promoción de las tradiciones de la Orinoquía. Su trabajo permitió que muchas de las prácticas de la vida rural fueran conocidas por públicos que pocas veces tienen contacto directo con ellas.
El Gran Llanerazo será recordado por su forma particular de vivir el Llano y por defender una identidad que consideraba parte fundamental de su historia. Su legado queda también en los registros audiovisuales, testimonios y experiencias vinculadas al proyecto que impulsó durante años.
La partida de Otoniel Castañeda deja un vacío entre quienes compartieron con él y entre quienes encontraron en su figura una manera de acercarse a las raíces culturales de la región. Su historia, sin embargo, seguirá formando parte de la memoria de Casanare y de la identidad de una tierra donde las tradiciones se mantienen vivas a través de las generaciones.
Paz en su tumba para Otoniel Castañeda, “El Gran Llanerazo”. Su voz se apagó, pero las costumbres que defendió continuarán recorriendo los caminos de la sabana.
🙏 La comunidad del corregimiento de El Morro, en zona rural de Yopal, celebró la culminación de los trabajos de renovación de la fachada del templo de la parroquia Nuestra Señora de la Virgen de la Peña, una obra que busca fortalecer la identidad religiosa y cultural de este sector del municipio.
La intervención fue impulsada inicialmente por el párroco, quien planteó la necesidad de darle una nueva imagen al templo y convertirlo en un referente para los habitantes, además de un atractivo para quienes visitan el corregimiento.
La propuesta encontró respaldo entre los habitantes de El Morro y la Junta de Acción Comunal, que emprendieron actividades para reunir recursos y buscaron apoyo de diferentes sectores. A este esfuerzo se sumaron representantes de la empresa privada, administraciones municipales y departamentales y dirigentes políticos.
El trabajo permitió construir la nueva fachada en un tiempo récord, transformando la apariencia exterior del templo y dándole una imagen más representativa de la tradición católica de la comunidad.
La renovación fue presentada oficialmente durante un acto de inauguración que contó con la presencia de monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias, obispo de la Diócesis de Yopal, además de una amplia participación de habitantes del corregimiento.
La iglesia de Nuestra Señora de la Virgen de la Peña se suma así a los espacios que buscan proyectar a El Morro no solo como un territorio de tradición religiosa, sino también como un lugar con potencial para el turismo cultural y religioso.
La comunidad destacó que el resultado es producto del trabajo conjunto y de los aportes realizados durante el proceso para hacer realidad una obra que consideran significativa para el corregimiento.