El salario mínimo en Colombia para el año 2024 se ha fijado en un incremento del 12%, anunció la ministra de Trabajo, María José Zaldívar Ramírez, durante una rueda de prensa. Este ajuste, basado en criterios técnicos, busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores y afecta directamente a los 2,5 millones de colombianos que perciben un salario mínimo mensual.
La medida, más allá de su impacto en las finanzas individuales, está intrínsecamente relacionada con la generación de empleo y el valor de los productos que componen la canasta familiar, influyendo así en la calidad de vida de millones de ciudadanos.
La ministra Ramírez afirmó, «Estos incrementos permitirán a los colombianos mantener el poder adquisitivo de los salarios para el 2024. Nuestro propósito siempre atendió la obligación de fijar un incremento teniendo en cuenta los criterios técnicos.»
El presidente Gustavo Petro resaltó la importancia social del ajuste al afirmar, «dos millones y medio de familias vulnerables obtienen un beneficio neto con este decreto del gobierno, y seguramente millones de familias más podrán ser arrastradas a un mejor nivel de vida gracias a este decreto.»
Además del impacto directo en los salarios, la decisión también influye en las pensiones. La Ley 100 de 1993 establece los parámetros del Sistema General de Pensiones, relacionando las pensiones con el salario mínimo y la variación porcentual del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para el caso en que la pensión sea igual al salario mínimo, seguirá el mismo incremento del 12%, quedando en $1.300.000 para el 2024.
En el caso de pensiones que superen el salario mínimo, el ajuste se realizará conforme al dato de inflación determinado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para el año 2023, cuya información se espera hasta el próximo martes 9 de enero. Este ajuste no solo impactará directamente a los pensionados, sino que también refleja la interconexión de factores económicos que afectan a la sociedad en su conjunto.