El exministro y referente académico Alejandro Gaviria lanzó fuertes críticas contra el primer mandatario, Gustavo Petro, calificándolo de gobernante autoritario que no tolera los límites institucionales. Según Gaviria, el presidente actúa con un «sentimiento propio e incontrovertible de la justicia» que lo lleva a pasar por encima del procedimiento y la deliberación democrática.
En su análisis, Gaviria destaca la sustitución de un perfil conciliador por uno impositivo, donde las decisiones parecen regirse por una lógica unilateral más que por la construcción de consensos. Lo describe como un estilo marcado por la «voluntad y el teatro», un perfil simbólico que diluye la eficacia administrativa y la cooperación política.
Esa visión del poder como un vehículo unipersonal —más allá de su ejecución legislativa— es lo que, para Gaviria, refleja el talante autoritario de Petro: aquel que considera injusto o innecesario cualquier freno a su visión de gobierno.