Este hombre conocido como Rafael Uribe Noguera quedó grabado en la mente de los colombianos desde el 4 de diciembre de 2016 cuando raptó, secuestró, torturó, violó y asesinó a la pequeña Yuliana Samboní en Bogotá.
Su captura se llevó a cabo el 5 de diciembre de 2016 y allí fue remitido a un proceso judicial, luego de tres meses de ardua investigación el asesino de la menor de apenas 7 años fue condenado a 58 años de prisión y desde entonces permanece recluido en la cárcel de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, conocida popularmente como ‘La Tramacúa‘.
Hasta el momento Noguera solo ha cumplido 6 años y 4 meses de su condena y ha conseguido una rebaja de pena de 14 meses y 17 días realizando planos, diseños y bocetos de arquitectura, esta labor la ha desempeñado entre 2019 y 2022.