Hasta la fecha, Casanare ha registrado 214 emergencias, incluyendo 133 inundaciones, 51 deslizamientos de tierra y 30 vendavales. Estas situaciones han afectado a 3,933 familias, dañado 12 puentes, cobrado la vida de dos personas y causado daños parciales o totales en 168 viviendas.
En los últimos cinco días, 570 familias han recibido asistencia debido a inundaciones y deslizamientos. Este esfuerzo ha sido coordinado entre la Gobernación de Casanare, alcaldes, organismos de socorro, diputados, las Fuerzas Militares y concejales. La misión humanitaria de la Gobernación ha llegado a lugares remotos como Limonal y Guamal, en las costas del río Meta en Maní, proporcionando elementos de primera necesidad y apoyo emocional.
Los municipios de Aguazul, Villanueva, Tauramena, Sabanalarga, Monterrey, Paz de Ariporo, Orocué, Támara, Maní, Pore y Yopal han sido los más afectados. Las familias, principalmente campesinas, han sufrido inundaciones provocadas por los ríos La Curama, Pauto, Cravo Sur, Cusiana, Meta, Unete y Upía.
Historias conmovedoras como la de doña Aura Cruz, una campesina de la vereda Limonal (Maní), han tocado el corazón de los casanareños. Ella perdió 16 hectáreas de arroz arrasadas por el río Meta. La visita y las ayudas del Gobernador César Ortiz Zorro y la gestora Social Diana Soler le dieron un poco de consuelo en su pérdida, ya que nunca antes había visto a un mandatario en su tierra. Durante su visita, el Gobernador se comprometió a proporcionar bongos de fibra de vidrio.
Ante la situación crítica que atraviesa el departamento en junio, el mes más lluvioso del año, y con los pronósticos del fenómeno de La Niña entre julio y agosto, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres aprobó la declaración de estado de calamidad pública en Casanare el pasado viernes.
«Con la calamidad pública haremos un llamado al Gobierno Nacional para que nos ayuden a dar respuesta a los desastres que nos deja la lluvia», señaló el Gobernador Ortiz Zorro.
En relación con la calamidad pública, la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres ha trabajado intensamente durante todo el puente festivo, en coordinación con las alcaldías y los miembros del CDGRD, en la sala de crisis que se ha mantenido activa. En este espacio, se han consolidado las emergencias y se han establecido las líneas del plan de acción específico de la calamidad, que incluye ayudas humanitarias, horas de maquinaria para la recuperación de vías y puentes, y la realización de obras correctivas y preventivas.