el pasado 12 de diciembre fue testigo de un incidente que pone de manifiesto los riesgos latentes del microsueño al volante. En la vía de San Luis de Palenque a La Nevera, específicamente en el sector de la vereda Las Cañas, dos vehículos, un robusto transporte de carga y una ágil camioneta, colisionaron en un encuentro marcado por la violencia del impacto.
La investigación apunta a la posibilidad de que uno de los conductores haya experimentado un microsueño, esa breve pero potencialmente peligrosa desconexión con la realidad que puede convertir cualquier trayecto en un terreno de riesgo. Este fenómeno, vinculado a la somnolencia momentánea, se manifiesta con mayor frecuencia en viajes prolongados o durante las horas nocturnas, añadiendo un elemento de preocupación para quienes comparten las carreteras.
Afortunadamente, el desenlace de este episodio fue menos trágico de lo que podría haber sido. A pesar de la colisión violenta, no se registraron víctimas mortales, solo daños materiales que sirven como recordatorio tangible de los peligros inherentes a la fatiga al volante.