La situación que enfrentan los productores de arroz en Colombia ha encendido las alarmas en el sector agrícola. La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) expresó su profunda preocupación por los bajos precios que actualmente se pagan por la cosecha, los cuales no alcanzan a cubrir los costos de producción, amenazando la sostenibilidad de esta actividad clave para la seguridad alimentaria del país.
Impacto en los Agricultores
Rafael Hernández Lozano, Gerente General de Fedearroz, denunció que esta crisis está generando un fuerte desincentivo para los agricultores en las principales regiones arroceras. «No es aceptable que se paguen precios que ni siquiera compensan los gastos en los que incurren los productores. Esta situación, además de ser una gran injusticia, pone en riesgo la continuidad de las siembras y afecta directamente la economía rural», afirmó.
Acciones Propuestas
Ante este panorama crítico, Fedearroz ha mantenido diálogos con el Ministerio de Agricultura para proponer la reactivación de estrategias como los incentivos al almacenamiento, que en el pasado han demostrado ser eficaces al retirar del mercado los excedentes temporales.
Además, la Federación ha solicitado al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que tome medidas inmediatas para regular las importaciones de arroz desde la Comunidad Andina, señalando en particular la competencia desleal proveniente de Ecuador. En 2023, este país abrió un contingente de importaciones libres de aranceles para el Mercosur, excluyendo a Colombia, lo que impactó severamente a los productores nacionales.
Responsabilidad Compartida
Fedearroz también ha subrayado la necesidad de que todos los actores de la cadena productiva trabajen en conjunto para encontrar soluciones efectivas. En particular, hizo un llamado a la industria molinera para que pague precios más justos y equitativos a los agricultores, permitiendo así un equilibrio en el mercado que beneficie a toda la cadena productiva.
Por su parte, Hernández Lozano instó a los agricultores a planificar con cautela las áreas de siembra para el primer semestre de 2025. Según explicó, un aumento desmedido en las áreas cultivadas podría generar un exceso de oferta, agravando aún más la crisis económica del sector durante la cosecha del segundo semestre.
Compromiso con la Seguridad Alimentaria
Fedearroz reafirmó su compromiso de buscar soluciones sostenibles que garanticen la estabilidad económica y social de los productores de arroz. «Es fundamental que las autoridades y todos los actores del sector trabajemos juntos para superar estos desafíos. La producción de arroz no solo es vital para miles de familias rurales, sino también para la seguridad alimentaria de toda Colombia», concluyó Hernández Lozano.