El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, ofreció una descripción poco alentadora de la situación financiera del Hospital Regional de la Orinoquia (HORO) y la Entidad Promotora de Salud (EPS) Capresoca. Según el mandatario, el HORO se encuentra en cuidados intensivos y con posibilidades de intervención, mientras que Capresoca está en estado crítico y podría enfrentar la liquidación.
Ortiz Zorro atribuyó la difícil situación financiera a malos manejos administrativos en el pasado, advirtiendo que no puede solucionar en 15 días lo que no se resolvió en 8 años. El HORO acumula una deuda de 64 mil millones de pesos, dificultando el pago a los profesionales de la salud y superando cifras reportadas en otras regiones del país.
El gobernador heredó un hueco financiero significativo en el HORO y está trabajando en la creación de estrategias para generar un plan de salvamento que restaure la salud financiera del hospital regional. El objetivo es dignificar a los trabajadores de la salud y mejorar los servicios para los habitantes de Casanare.
En cuanto a Capresoca, el gobernador la calificó como «un barril sin fondo» y mencionó la necesidad de evitar su liquidación o intervención, ya que tendría consecuencias catastróficas para la salud del departamento. Ortiz Zorro propuso la conformación de una mesa permanente con la participación de diversas fuerzas sociales y de salud para buscar soluciones a la crisis que afecta a Capresoca. Invitó a sindicatos, profesionales de la salud, veedurías y la comunidad en general a sumarse a esta iniciativa.