El fenómeno de El Niño está dejando una huella preocupante en el municipio de Vélez, Santander, donde la escasez de agua potable amenaza seriamente la producción de bocadillo, un dulce emblemático de la región. La falta de agua no solo impacta la salud de la comunidad sino que también tiene consecuencias económicas significativas. El alcalde Orlando Ariza Ariza informó al medio local El Frente que diversas fábricas de bocadillo han suspendido operaciones, y otras han experimentado una reducción en su producción.
Según el alcalde Ariza, más de 500 empleos directos, formales y permanentes, están en riesgo debido a esta situación. La suspensión de labores y la disminución en la producción representan no solo pérdidas económicas para los empresarios, sino también un golpe significativo para la economía del municipio.
«En este momento, tenemos en riesgo más de 500 empleos directos, formales y permanentes, generados por las fábricas de bocadillo. Esto resulta en grandes pérdidas económicas no solo para los empresarios, sino también para la economía del municipio», expresó el alcalde Ariza.
El bocadillo, reconocido como una riqueza gastronómica en el departamento, ha representado a Santander en diversos eventos regionales, festivales y concursos. La producción de este dulce es una tradición arraigada en la región, y la situación actual genera preocupación no solo por las pérdidas económicas, sino también por el impacto en la identidad gastronómica local. El alcalde y la comunidad esperan medidas y soluciones que permitan afrontar el desabastecimiento de agua y preservar esta importante actividad económica y cultural en Vélez.