En un clamor de preocupación, los habitantes de la zona situada en la intersección de la calle 6 con carrera 23 en Yopal alzan su voz contra el abandono que ha sufrido el Parque La Iguana durante los últimos dos años. La falta de iluminación ha creado un ambiente propicio para actividades ilegales, atrayendo a personas en situación de calle y sembrando un manto de inseguridad sobre los residentes.
Don Ramón Pinzón, responsable del cuidado de una propiedad en el área, lamenta el incremento de actos delictivos y actos vandálicos.
“Este sitio se ha transformado en un refugio para la delincuencia y el consumo de estupefacientes, lo que afecta directamente a nuestra comunidad, incluyendo a niños, mujeres y ancianos que frecuentan esta zona”.
Aunque las autoridades locales hacen acto de presencia de manera esporádica, su intervención no es suficiente para erradicar de forma permanente las actividades delictivas en la zona.
“La policía aparece, y aunque su presencia se valora, los problemas resurgen tan pronto como se retiran. Esto deja a los residentes solos ante esta problemática”, afirma Pinzón.