El pasado 13 de octubre salieron las boletas en preventa para la primera fecha del concierto de Karol G en Medellín, previsto para el 1 de diciembre y se agotaron en poco tiempo. La historia se repitió cuando se lanzó la boletería para la segunda fecha del concierto para el día siguiente. Todo sucedió en menos de ocho horas.
Si bien muchos fanáticos lograron adquirir sus entradas, buena parte de las mismas —como suele suceder en eventos de esta envergadura— quedó en manos de los revendedores, que desde la semana pasada están haciendo su agosto en la capital antioqueña, al comercializar las boletas para ambas presentaciones de la artista paisa a precios escandalosos, muy superiores a los de compra originales.
Así lo han denunciado numerosos fanáticos de Karol G en las redes sociales y grupos de WhatsApp. “Pinches revendedores, otro año sin ver a Karol G”; “Es un robo, es un atraco, abusan de la necesidad de quienes no pudieron conseguir a tiempo las boletas”; “No tuve la plata en el momento, pero prefiero quedarme con las ganas de ir”, son algunos de los comentarios de usuarios de la red social X.