Terronce Morris, un hombre de 42 años residente en Missouri City, Texas, ha sido sentenciado a 57 meses de prisión por defraudar aproximadamente tres millones de dólares a promotores de conciertos. Morris, junto con su cómplice Blake Kelly, de 37 años y radicado en Los Ángeles, California, se hizo pasar por artistas famosos como Justin Bieber, Billie Eilish y Post Malone, engañando a sus víctimas con contratos de conciertos falsos.
El Departamento de Justicia de EE.UU. informó que Morris se había declarado culpable en febrero pasado de conspirar para cometer fraude postal y electrónico, así como de cargos agravados de robo de identidad. Kelly también se declaró culpable en enero de los mismos cargos. Ambos fabricaron contratos con firmas falsas de los artistas mencionados, convenciendo a promotores de que estos participarían en un festival de música.
Entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, Morris y Kelly obtuvieron fraudulentamente alrededor de 1,3 millones de dólares de una víctima, persuadiéndola para que les proporcionara el dinero necesario para la producción de un festival. Durante una videollamada, utilizaron a un cómplice que se hizo pasar por Justin Bieber para reforzar el engaño.
A pesar de recibir varias cartas de cese y desistimiento de los abogados de los artistas, Morris continuó con su plan. En octubre de 2020, utilizó contratos falsos de Bieber para estafar a otra víctima por 500.000 dólares, de los cuales la víctima le entregó un cheque de 250.000 dólares. Morris depositó rápidamente esos fondos y los usó para su beneficio personal, no para la organización de ningún concierto.
Los fondos obtenidos fraudulentamente se utilizaron para financiar un estilo de vida lujoso para Morris, Kelly y sus cómplices. Estos gastos incluyeron viajes, la compra de artículos de lujo, el pago de servicios exclusivos y cenas en restaurantes caros.
Si estás pensando en salir de viaje esta Semana Santa 🚗, prepárate porque el bolsillo también hará penitencia. Varias estaciones de peaje en el país superan los $29.000, especialmente en corredores clave.
💰 Los peajes más caros del país
Entre los más costosos para vehículos particulares (categoría I) están:
🥇 Cisneros (Antioquia): cerca de $29.400
🥈 Pipiral (vía al Llano): alrededor de $29.000
🥉 Aburrá (Antioquia): más de $27.000
🚧 Túnel de Oriente (Antioquia): cerca de $26.000
🌄 Guaico (Eje Cafetero): más de $24.000
Estos valores convierten a Colombia en uno de los países con peajes más altos de la región, especialmente en rutas muy transitadas durante temporadas altas.
⚠️ ¿Por qué están tan caros?
El aumento de tarifas en 2026 se debe principalmente a:
📊 Ajuste por inflación (IPC del 5,10% en 2025)
🏗️ Costos de mantenimiento e infraestructura vial
📑 Incrementos adicionales en algunos contratos de concesión
Esto hizo que los peajes para carros particulares queden en un rango que puede llegar hasta casi $30.000.
🚛 Ojo: más caro para vehículos grandes
En el caso de camiones o buses, las tarifas pueden ser mucho más altas:
💼 Algunos peajes superan los $45.000
🚚 Incluso hay casos que alcanzan más de $60.000 dependiendo del número de ejes
Una nueva alerta económica sacude a los colombianos ⚠️. El reciente incremento del salario mínimo en 2026 comenzará a sentirse directamente en los créditos, ya que los bancos subirán las tasas de interés a partir de abril.
🏦 Según lo informado, entidades como Asobancaria y Bancolombia consideran que este ajuste es necesario para controlar la inflación, que actualmente se mantiene por encima del 5% y lejos de la meta del 3% 📊.
📉 ¿Por qué suben los intereses? El aumento del salario mínimo (de más del 20%) genera mayor circulación de dinero 💸, lo que puede presionar los precios al alza. Para frenar ese efecto, el Banco de la República evalúa subir su tasa de interés, lo que automáticamente encarece:
Créditos de vivienda 🏠
Préstamos personales 💳
Financiamientos empresariales 🏢
🔍 De hecho, se espera un posible incremento de hasta 100 puntos básicos, lo que llevaría la tasa a cerca del 11,25%, en un contexto de inflación alta y presiones económicas internas y externas.
📊 Expertos explican que este tipo de medidas busca evitar que la economía se “sobrecaliente”, aunque también tiene efectos directos en los ciudadanos, ya que endeudarse será más costoso.
El debate por el salario mínimo en Colombia sigue caliente. Tras la suspensión provisional del decreto que fijaba un aumento cercano al 23 % para 2026, el sector empresarial reaccionó y ahora exige reglas claras antes de aceptar un nuevo incremento.
El Consejo de Estado frenó el decreto porque el Gobierno basó la subida en conceptos como “salario vital” y “brecha de suficiencia material”, dejando de lado variables obligatorias por ley como inflación, productividad y PIB. La Corte ordenó expedir un nuevo decreto técnicamente sustentado para evitar un vacío jurídico.
Frente a esto, el Consejo Gremial Nacional respaldó la decisión judicial y pidió que cualquier nuevo aumento esté estrictamente sustentado en criterios técnicos y legales. Insisten en que no se pueden reemplazar los parámetros establecidos por la Ley 278 de 1996 por indicadores externos.
Evaluar efectos sobre empleo, informalidad y competitividad
El presidente de la ANDI advirtió que la medida podría afectar la inflación, el empleo y la viabilidad de pequeñas empresas, además de perjudicar a millones de trabajadores informales que ganan menos del mínimo.
📊 Otro punto clave del debate Expertos recuerdan que más de la mitad de los trabajadores en Colombia ni siquiera recibe salario mínimo, por lo que el problema no sería solo subirlo, sino lograr que la gente pueda acceder realmente a él dentro de la formalidad laboral.