La historia tradicionalmente enseña que el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón llegó a América, un acontecimiento conocido como el «descubrimiento de América». Sin embargo, este hecho ha sido objeto de numerosos debates en las últimas décadas. De acuerdo con el presidente Gustavo Petro, tal «descubrimiento» no existió, ya que los seres humanos habitaron y se conocieron en este continente mucho antes de la llegada de los europeos.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro escribió: «El que desconozca esta realidad que vaya a Chiribiquete, San José del Guaviare, Colombia, donde está la Capilla Sixtina de la prehistoria. Unos veinte mil años de enormes y bellos murales de una cultura que nacía». Estas palabras hacen referencia al Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, un lugar de gran importancia cultural y biológica, reconocido por la Unesco en 2018 como patrimonio de la humanidad. Este parque alberga una vasta colección de más de 75,000 pinturas rupestres que muestran cómo vivieron las comunidades indígenas que habitaron la región, algunas de las cuales datan de hace 20,000 años.
Chiribiquete: La «Capilla Sixtina» de la Amazonía
El descubrimiento de Chiribiquete fue realizado por el arqueólogo y antropólogo colombiano Carlos Castaño, quien llegó al lugar por casualidad debido a una tormenta en uno de sus viajes al Amazonas. Castaño afirmó que los hallazgos en Chiribiquete son de gran relevancia simbólica y cosmogónica, ya que representan una de las manifestaciones culturales más antiguas de América. En una entrevista con BBC Mundo, explicó que estas pinturas rupestres ofrecen una ventana a los primeros momentos del poblamiento del continente.
Uno de los aspectos más fascinantes del parque es que el arte rupestre aún es utilizado por comunidades que viven en aislamiento voluntario, lo que convierte a Chiribiquete en un lugar único en el mundo. Estas comunidades continúan plasmando sus historias en las rocas, manteniendo vivas sus tradiciones a través del arte.
Flora, Fauna y el Registro de Animales Extintos
Las pinturas rupestres en Chiribiquete no solo representan la vida cotidiana de los pueblos antiguos, sino también su interacción con la fauna local. Según William Alexander Rojas, guía experto en la región, las imágenes incluyen representaciones de venados, tortugas, murciélagos y figuras antropomorfas. Además, una de las pinturas más intrigantes muestra un animal extinto, el megaterio o oso perezoso gigante, que desapareció hace más de 7,000 años. Estas representaciones sugieren que los habitantes de la región convivieron con especies que hoy en día ya no existen.
El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete abarca un área total de 4,266,169 hectáreas y se extiende por varios municipios de los departamentos de Caquetá y Guaviare. Además de su valor cultural, el parque es hogar de una gran biodiversidad, incluyendo 67 especies endémicas y 16 exclusivas del área, lo que lo convierte en un lugar de gran interés para científicos y conservacionistas.
La Dimensión Sagrada de Chiribiquete
Castaño también destacó el carácter sagrado y ceremonial de Chiribiquete para las culturas amazónicas, un aspecto que se va descubriendo a medida que se estudia más a fondo la historia cultural del lugar. Las pinturas rupestres no solo son un registro de la vida cotidiana, sino también una representación de la espiritualidad y cosmovisión de los antiguos habitantes de la región.