La construcción del metro de Bogotá sigue siendo un tema de amplio debate político y técnico, mientras las obras avanzan con significativos logros en su ejecución. Recientemente, el presidente Gustavo Petro señaló que sus opositores «fracasaron evidentemente» en sus intentos por impedir un metro subterráneo, destacando las desventajas del actual proyecto elevado.
Críticas al Metro Elevado
En declaraciones publicadas en X, Petro calificó la propuesta de un metro elevado como ineficiente, argumentando que aumentaría los tiempos de desplazamiento en media hora debido a su conexión “antitécnica” con una futura línea subterránea. Propuso soterrar el tramo central del metro desde Puente Aranda hasta la avenida Caracas, lo que, según estudios citados por el presidente, podría reducir los tiempos de viaje en 20 minutos y mejorar la conectividad urbana.
Además, Petro acusó al exministro Mauricio Cárdenas y al exalcalde Enrique Peñalosa de sabotear el proyecto inicial del metro subterráneo. Señaló que el convenio firmado en 2017 transformó el proyecto en un contrato público sin estudios previos y que Peñalosa rechazó el financiamiento ofrecido por el gobierno nacional para soterrar el tramo central. Según Petro, estas decisiones han generado un impacto irreversible en la ciudad y frenado su desarrollo en infraestructura de transporte.
Progresos en la Línea 1 del Metro Elevado
A pesar de las críticas, el avance en la construcción del metro elevado es significativo. Bajo la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, los trabajos en la línea 1 han alcanzado un progreso del 44,45 % en 2024, superando el avance del año anterior. Entre los hitos más destacados está la instalación de 515 dovelas en 44 vanos del primer kilómetro del viaducto elevado, con una proyección de completar 5.760 metros de viaducto para mayo de 2026.
Este proyecto, con una extensión de 23,9 kilómetros entre Bosa y la calle 72, beneficiará a cerca de 72.000 pasajeros por hora, mejorando significativamente la movilidad en Bogotá. Además, la construcción ha generado empleo y dinamizado la economía de las zonas aledañas.
Nuevas Propuestas y Proyecciones Futuras
La línea 2 del metro, que busca conectar a Bogotá con el occidente de la ciudad, también avanza tras resolver conflictos de interés en el proceso licitatorio, lo que permitirá adjudicar el contrato en 2025. Asimismo, la línea 3, que conectará Bogotá con Soacha y otros municipios de Cundinamarca, cuenta con un convenio interinstitucional que garantiza esfuerzos conjuntos para su desarrollo.
En cuanto a la ampliación de la línea 1, se evalúa una iniciativa privada para extenderla desde la calle 72 hasta la calle 100, lo que mejoraría la cobertura hacia el norte de la ciudad.
Un Futuro Dividido entre Proyectos y Política
El debate entre un metro subterráneo y uno elevado sigue polarizando la discusión pública. Mientras Petro enfatiza en los beneficios a largo plazo de soterrar el metro, los avances del proyecto actual muestran un progreso tangible hacia la solución de los problemas de movilidad en Bogotá.