Un nuevo episodio de inseguridad sacudió la carretera Panamericana en el suroccidente del país, donde pasajeros de un bus intermunicipal que cubría la ruta entre Popayán y Pasto fueron víctimas de un violento asalto en la zona conocida como Los Remolinos. El incidente, que quedó registrado por la cámara de seguridad del vehículo, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de esta importante arteria vial.
El ataque se produjo cuando un grupo de hombres armados interceptó el autobús y obligó al conductor a detener el trayecto. Con el rostro cubierto y portando armas de fuego, los delincuentes subieron al vehículo y procedieron a despojar a los pasajeros de sus pertenencias. En las imágenes de la cámara, se observa cómo recorren el pasillo, amenazando a los ocupantes y exigiendo que entreguen maletas, teléfonos móviles, dinero y otros objetos de valor.
El atraco, que se prolongó por alrededor de cinco minutos, ocurrió mientras el bus seguía avanzando, lo que ha generado dudas sobre si el conductor estaba actuando bajo coacción o podría tener alguna relación con los asaltantes. Las autoridades han informado que aún no se han presentado denuncias formales, pero el suceso ha encendido las alarmas sobre la falta de seguridad en este concurrido corredor. Aunque los pasajeros salieron ilesos físicamente, la experiencia dejó a muchos en estado de shock y evidenció la creciente ola de robos en rutas intermunicipales. Habitantes de la región y usuarios habituales de la vía han pedido una mayor presencia de fuerzas de seguridad para proteger estas áreas propensas al crimen.