Las tensiones políticas en Colombia alcanzaron un punto álgido luego de que la Corte Suprema de Justicia no lograra elegir a la nueva fiscal general este jueves. Las declaraciones del líder de la izquierda, Gustavo Petro, acusando a la extrema derecha de atacar la justicia y ordenando a la policía actuar contra quienes obstaculicen la movilidad de los magistrados, han exacerbado aún más la situación.
El presidente de la Corte Suprema, Gerson Chaverra Castro, informó que ninguna de las candidatas propuestas por Petro alcanzó la mayoría requerida en dos rondas de votaciones. Esto desató protestas de manifestantes afines al Gobierno frente al Palacio de Justicia, quienes demandaban la elección de la sucesora de Francisco Barbosa, actual fiscal general.
Los reportes indican que algunos manifestantes, incluyendo aquellos que portaban banderas del país y del M-19, grupo guerrillero en el cual militó Petro en su juventud, impidieron la salida de los magistrados del edificio. Ante esta situación, Petro ordenó a la Policía restablecer el orden.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, expresó que buscarán una solución mediante el diálogo, pero no descartaron el uso de la fuerza policial si fuera necesario, en coordinación con el Gobierno. Esta crisis política refleja la profunda polarización en Colombia y la tensión entre las diferentes facciones políticas del país.