En medio de la devastación provocada por el deslizamiento en la vía Medellín-Quibdó, la gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, informó que de los 37 cuerpos rescatados, 23 han sido identificados por sus familiares, mientras que los demás aún esperan ser reconocidos. Los cadáveres fueron trasladados a la sede de Medicina Legal en Medellín durante la noche.
La mandataria expresó su compromiso de coordinar esfuerzos para retornar a sus lugares de origen a aquellos fallecidos cuyos familiares así lo decidan, respetando sus deseos y facilitando el proceso.
Sin embargo, las inclemencias del clima han complicado las tareas de rescate, ya que las lluvias continúan afectando la estabilidad del terreno. Esta situación representa un riesgo tanto para los equipos de rescate como para los conductores, lo que ha llevado al Instituto Nacional de Vías (Invías) a reabrir el paso a un carril recientemente. A pesar de esta apertura, el director encargado de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, Víctor Andrés Meza, ha recomendado evitar transitar por la vía debido a la inestabilidad del terreno.
El director (e) subrayó la decisión de mantener cerrada la vía por razones de seguridad, insistiendo en que las operaciones de búsqueda y rescate deben continuar. Más de 200 rescatistas perseveran en la labor, manteniendo la esperanza de hallar a más personas con vida, a pesar de los desafíos que presentan las condiciones climáticas y la fragilidad del terreno. La situación sigue siendo monitoreada de cerca, y se espera que las condiciones mejoren para facilitar las operaciones de rescate.