La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó a título de autor de crímenes de guerra y de lesa humanidad al general (r) Mario Montoya Uribe, por mentir sobre el número de bajas, encubrir casos de extralimitación del uso de la fuerza, presionar a los miembros de las unidades militares bajo su mando para obtener bajas “en combate”, emplear un lenguaje violento que exaltaba el derramamiento de sangre y ordenar que no se reportaran capturas por considerarlas resultados operacionales indeseados.
La decisión, adoptada por la Sala de Reconocimiento de Verdad y de Responsabilidad, contra el excomandante del Ejército Nacional se da por 130 asesinatos y desapariciones forzadas cometidos cuando el oficial fue comandante de la IV Brigada, con sede en Medellín, entre el 2002 y el 2003. Por estos mismos crímenes fueron imputados los tenientes coroneles (r) Julio Alberto Novoa Ruiz e Iván Darío Pineda Recuero, además de cuatro subtenientes, un teniente y un soldado regular, todos antiguos integrantes del Batallón de Infantería No. 4 ´Jorge Eduardo Sánchez´ (BAJES) y retirados del Ejército Nacional.
La imputación del excomandante de la IV Brigada y de los dos excomandantes se sustenta, en parte en la presión que cada uno de ellos ejerció por bajas en combate. Cabe resaltar que, La Sala continúa investigando los hechos en Antioquia entre 2004 y 2006, y algunos hechos ilustrativos del 2007, así como la presunta responsabilidad del general Montoya en otros hechos de ejecuciones.
⚖️ La Fiscalía General de la Nación radicó una solicitud para realizar una audiencia de imputación de cargos contra el periodista deportivo Ricardo Orrego Arboleda, a quien investiga por los presuntos delitos de acoso sexual y acto sexual violento. El proceso está relacionado con denuncias de cinco mujeres por hechos que habrían ocurrido entre 2012 y 2024.
De acuerdo con el ente investigador, los casos fueron recopilados por un Grupo de Tareas Especiales creado para investigar hechos relacionados con violencias basadas en género en el entorno de los medios de comunicación. Los hechos bajo investigación se habrían presentado cuando Orrego trabajaba en Caracol Televisión.
La Fiscalía señaló que, hasta el momento, ha documentado cinco posibles víctimas dentro de la investigación. La solicitud de audiencia fue presentada este viernes 2 de octubre, aunque todavía no se ha establecido la fecha en la que deberá comparecer ante un juez de control de garantías.
Las denuncias contra Orrego se hicieron públicas durante 2026 y algunas de ellas corresponden a mujeres que tuvieron relación laboral con el periodista. Entre los testimonios divulgados se encuentra el de una exempleante en práctica de Blu Radio, quien relató situaciones que, según su denuncia, incluyeron comentarios de contenido sexual, acercamientos físicos y mensajes que consideró intimidatorios.
El caso también se conoció en medio de otras denuncias contra periodistas y presentadores de medios de comunicación. En marzo de este año, Caracol Televisión informó la desvinculación de Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas, en un contexto marcado por denuncias de presunto acoso sexual que posteriormente fueron objeto de investigaciones.
La Fiscalía deberá presentar ante el juez los elementos que sustentan su solicitud de imputación y será la autoridad judicial la encargada de determinar si existen fundamentos para continuar el proceso bajo los cargos planteados por el ente investigador.
Por ahora, la investigación se encuentra en una etapa previa a la eventual imputación y la solicitud de cargos no equivale a una condena ni determina la responsabilidad penal de Ricardo Orrego, quien deberá ejercer su derecho a la defensa dentro del proceso judicial.
⚖️ El juez 27 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Medellín impuso medida de aseguramiento de detención domiciliaria contra Miguel Andrés Quintero Calle, hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero, dentro de la investigación por presuntas irregularidades en contratos celebrados entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí.
La decisión fue adoptada este 2 de octubre, luego de varias semanas de audiencias preliminares. La Fiscalía, la Procuraduría y la representación del Área Metropolitana, que actúa como víctima, habían solicitado que Quintero Calle fuera enviado a un establecimiento carcelario, pero el juez no acogió esa petición y determinó que la medida se cumplirá en su lugar de residencia.
El proceso está relacionado con seis contratos cuyo valor conjunto supera los $17.600 millones y que fueron celebrados durante la pandemia de covid-19 para la adquisición de elementos de bioseguridad a través del Cuerpo de Bomberos de Itagüí. Según la Fiscalía, Quintero Calle habría tenido un papel de determinador en el presunto direccionamiento de estos procesos de contratación.
La investigación señala que los contratos habrían estado acompañados de un acuerdo para entregar un porcentaje de los recursos como contraprestación ilícita. La Fiscalía sostiene que inicialmente se habría planteado una comisión del 20 %, que posteriormente habría sido reducida al 15 %. El ente investigador calcula que alrededor de $2.481 millones habrían sido objeto del presunto desvío y atribuye a Quintero Calle una supuesta apropiación cercana a $1.387 millones. Estas cifras corresponden a la hipótesis presentada por la Fiscalía dentro del proceso.
De acuerdo con la investigación, Quintero no tenía un cargo formal dentro del Área Metropolitana ni habría firmado directamente los contratos. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que habría intervenido en decisiones relacionadas con funcionarios de la entidad y que habría dado instrucciones para facilitar el desarrollo de los procesos cuestionados.
Durante la audiencia, Quintero Calle se declaró inocente. Su abogado, Santiago Trespalacios Carrasquilla, pidió que las pruebas presentadas por la Fiscalía fueran consideradas ilegales y excluidas del proceso, solicitud que fue rechazada por el despacho judicial. El juez consideró que existe una inferencia razonable de responsabilidad frente a los hechos investigados, pero esta determinación no constituye una condena.
En la misma audiencia también fue analizada la situación de Sebastián de Dios Ortega Urán, otro de los procesados. El juez decidió no imponerle una medida privativa de la libertad, por lo que quedó en libertad. La Fiscalía anunció que apelará esta decisión.
La investigación continúa para establecer las responsabilidades individuales de las personas vinculadas al caso y determinar qué ocurrió con los recursos públicos comprometidos en los contratos. Por ahora, Miguel Quintero Calle enfrentará el proceso bajo detención domiciliaria mientras avanzan las actuaciones judiciales.
🔥 Una denuncia por presunto maltrato animal generó polémica en Sabanalarga, Atlántico, luego de que la Plataforma Colombiana por los Animales (ALTO) difundiera un video en el que se observa a un toro con fuego encendido en sus cuernos mientras corre por el ruedo durante las tradicionales corralejas del municipio.
De acuerdo con la organización animalista, el hecho habría ocurrido durante una de las actividades de las corralejas que se realizan en esta zona del Caribe colombiano. En las imágenes compartidas en redes sociales se observa al animal desplazándose por la arena mientras las llamas permanecen encendidas en la zona de sus cuernos.
ALTO cuestionó lo ocurrido y relacionó el caso con el debate que actualmente existe en Colombia alrededor de las prácticas taurinas y su regulación. La organización reiteró su rechazo a este tipo de espectáculos y defendió la aplicación de las normas de protección animal.
El caso se conoce pocos días después de que la Corte Constitucional mantuviera vigente la Ley 2385 de 2024, conocida como Ley No Más Olé, que establece la prohibición de las corridas de toros, el rejoneo, las novilladas, las becerradas y las tientas en el territorio nacional.
Sin embargo, la prohibición todavía no tiene aplicación plena. La legislación contempla un periodo de transición de tres años, por lo que estas actividades quedarán prohibidas completamente a partir del 22 de julio de 2027. Mientras tanto, los eventos que continúen autorizados deben cumplir determinadas condiciones relacionadas con el bienestar y la protección de los animales.
La reglamentación expedida durante este periodo establece, entre otras medidas, restricciones frente al uso de instrumentos o procedimientos que puedan causar dolor a los animales durante su manejo o participación en los eventos. También contempla controles veterinarios y la obligación de retirar a los ejemplares que presenten lesiones graves o sufrimiento extremo.
Las autoridades territoriales tienen la responsabilidad de verificar el cumplimiento de estas condiciones en los espectáculos que continúen realizándose durante la transición. Por ahora, la denuncia difundida por ALTO pone nuevamente en el centro del debate las condiciones en las que se desarrollan las corralejas y las medidas de protección aplicadas a los animales.
El episodio también ocurre en medio de una discusión nacional sobre el futuro de estas prácticas. La Corte Constitucional ha mantenido el curso de la Ley No Más Olé y las medidas de transición previstas por el Congreso, mientras distintos sectores mantienen posiciones enfrentadas frente a la regulación y eventual prohibición de los espectáculos taurinos.