Después de años de restricciones debido al deterioro y riesgo de colapso, el puente que comunica las veredas La Soledad y Santa Marta de Trinidad y Manirotes de Paz de Ariporo ha sido rehabilitado y está nuevamente habilitado para el paso de vehículos de hasta 40 toneladas. Este puente es crucial para la conectividad de más de 300 familias.
Trabajo Conjunto
La rehabilitación del puente fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre las comunidades locales, la empresa privada, la Alcaldía Municipal y la Gobernación de Casanare. Las labores incluyeron la reparación de las áreas deterioradas, el reforzamiento de los puntos amenazados por el afluente y la aplicación de pintura para proteger la estructura.
Declaraciones Oficiales
El gobernador César Ortiz Zorro, en un acto protocolario junto a la alcaldesa Damaris Abril, destacó la gestión eficiente y sin la necesidad de grandes inversiones en contratos costosos. “Este es el segundo puente que estamos entregando en seis meses de gobierno, por gestión, sin invertir recursos en costosos contratos y sin tener que esperar años para hacer la obra”, expresó Ortiz Zorro.
La estrategia del Gobierno Departamental denominada #PuentesConLaGenteYParaLaGente busca llevar desarrollo a las comunidades y recuperar la confianza en las instituciones.
Impacto en la Comunidad
Aniceto Cuevas, presidente de la vereda Santa Marta, y la alcaldesa Damaris Abril resaltaron la importancia del puente y la urgencia de su rehabilitación. Antes de las reparaciones, el puente representaba un riesgo significativo, especialmente para los niños que utilizaban la ruta escolar. “Es una tranquilidad, estábamos a punto de quedar incomunicados, ahora sí vamos a tener puente por 20 años más”, señaló Cuevas.
Beneficios
Seguridad: La rehabilitación asegura un paso seguro para vehículos pesados, incluyendo la ruta escolar.
Conectividad: Las comunidades de las veredas beneficiadas ya no corren el riesgo de quedar incomunicadas.
Durabilidad: La rehabilitación y reforzamiento del puente garantizan su funcionalidad por al menos 20 años más.
🕊️ El Llano está de luto por la muerte de Otoniel Castañeda Barrera, conocido en Casanare y en diferentes regiones de la Orinoquía como “El Gran Llanerazo”, quien falleció el 2 de octubre de 2026 en Yopal, dejando una trayectoria marcada por la defensa de las costumbres y la identidad cultural de la sabana.
Nacido en Aguazul, Casanare, en 1971, Castañeda se convirtió en un personaje ampliamente reconocido por su particular manera de representar la vida llanera. El sombrero, su forma de vestir y, especialmente, su costumbre de andar descalzo, hicieron parte de una identidad que llevó durante años como una expresión de sus raíces y de su vínculo con las tradiciones de la región.
Más allá de su apariencia, quienes conocieron su historia lo recuerdan por su relación con las labores del campo, la ganadería y los conocimientos propios de la vida en la sabana. Su figura se convirtió en una representación de ese llanero ligado al caballo, al ganado, a las faenas de trabajo y a una forma de entender el territorio transmitida entre generaciones.
Uno de los proyectos que marcó su trayectoria fue “El Gran Llanerazo”, también conocido como “El Robinson Llanero”, un reality que buscó llevar a las pantallas diferentes actividades y habilidades propias de la cultura campesina. En este espacio participaron personas provenientes de departamentos como Casanare, Arauca, Meta y Vichada, además de representantes de los Llanos venezolanos.
El programa puso en escena actividades como el manejo del ganado, la doma de potros, el ordeño, el coleo y otras labores relacionadas con la vida de los hatos. Con ello, Castañeda buscó mostrar que la cultura llanera no se limita al joropo o a las expresiones artísticas, sino que también está profundamente relacionada con el trabajo rural y los conocimientos adquiridos en la sabana.
Su particular estilo de vida también despertó interés fuera de Casanare. En 2016, Canal Trece realizó un perfil sobre él bajo el nombre de “El Gran Llanerazo”, destacando precisamente su decisión de mantener una vida apegada a las tradiciones culturales de la región.
Su historia también fue recogida en publicaciones académicas y culturales. La revista Corocora de la Universidad de los Llanos lo presentó como un referente de la cultura llanera y destacó su vínculo con las costumbres, el territorio y las formas tradicionales de vida en Casanare.
Con su muerte, Casanare pierde a uno de sus personajes más reconocibles, pero queda un legado relacionado con la promoción de las tradiciones de la Orinoquía. Su trabajo permitió que muchas de las prácticas de la vida rural fueran conocidas por públicos que pocas veces tienen contacto directo con ellas.
El Gran Llanerazo será recordado por su forma particular de vivir el Llano y por defender una identidad que consideraba parte fundamental de su historia. Su legado queda también en los registros audiovisuales, testimonios y experiencias vinculadas al proyecto que impulsó durante años.
La partida de Otoniel Castañeda deja un vacío entre quienes compartieron con él y entre quienes encontraron en su figura una manera de acercarse a las raíces culturales de la región. Su historia, sin embargo, seguirá formando parte de la memoria de Casanare y de la identidad de una tierra donde las tradiciones se mantienen vivas a través de las generaciones.
Paz en su tumba para Otoniel Castañeda, “El Gran Llanerazo”. Su voz se apagó, pero las costumbres que defendió continuarán recorriendo los caminos de la sabana.
🙏 La comunidad del corregimiento de El Morro, en zona rural de Yopal, celebró la culminación de los trabajos de renovación de la fachada del templo de la parroquia Nuestra Señora de la Virgen de la Peña, una obra que busca fortalecer la identidad religiosa y cultural de este sector del municipio.
La intervención fue impulsada inicialmente por el párroco, quien planteó la necesidad de darle una nueva imagen al templo y convertirlo en un referente para los habitantes, además de un atractivo para quienes visitan el corregimiento.
La propuesta encontró respaldo entre los habitantes de El Morro y la Junta de Acción Comunal, que emprendieron actividades para reunir recursos y buscaron apoyo de diferentes sectores. A este esfuerzo se sumaron representantes de la empresa privada, administraciones municipales y departamentales y dirigentes políticos.
El trabajo permitió construir la nueva fachada en un tiempo récord, transformando la apariencia exterior del templo y dándole una imagen más representativa de la tradición católica de la comunidad.
La renovación fue presentada oficialmente durante un acto de inauguración que contó con la presencia de monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias, obispo de la Diócesis de Yopal, además de una amplia participación de habitantes del corregimiento.
La iglesia de Nuestra Señora de la Virgen de la Peña se suma así a los espacios que buscan proyectar a El Morro no solo como un territorio de tradición religiosa, sino también como un lugar con potencial para el turismo cultural y religioso.
La comunidad destacó que el resultado es producto del trabajo conjunto y de los aportes realizados durante el proceso para hacer realidad una obra que consideran significativa para el corregimiento.
🚨 Inundaciones, incendios, sismos, avenidas torrenciales, deslizamientos y vendavales han afectado a diferentes zonas de Casanare durante este año, dejando pérdidas materiales y más de 10.000 familias damnificadas. Ante este panorama, el departamento se prepara para participar en el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias, programado para el próximo 21 de octubre.
La jornada busca fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades y las instituciones frente a situaciones de riesgo, mediante un ejercicio que permitirá poner en práctica los protocolos de actuación y reconocer cómo proceder antes, durante y después de una emergencia.
El director Departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, entregará detalles sobre el desarrollo de esta actividad en Casanare, que busca preparar a la ciudadanía para reaccionar de manera organizada ante posibles eventos que pongan en peligro la vida y los bienes de la población.
La participación en este tipo de ejercicios permite identificar oportunidades de mejora en los mecanismos de prevención, coordinación y respuesta, además de promover una cultura de gestión del riesgo en los municipios.
Las autoridades hacen un llamado a la comunidad para vincularse al simulacro y conocer las recomendaciones de los organismos de emergencia. La preparación y la participación ciudadana son fundamentales para reducir los riesgos y actuar oportunamente ante una situación que pueda afectar a las familias casanareñas.